jueves, 6 de agosto de 2009

INDEC

Por Ana María Edwin *

En varios artículos publicados durante el fin de semana, el profesor Roberto Frenkel expuso una serie de consideraciones sobre la economía en su conjunto, algunas de las cuales se refieren al INdEC. Anticipa que de tomarse en cuenta sus recomendaciones sobre las mediciones del Instituto de Estadística, los resultados serán desfavorables al Gobierno. Resulta curioso que para que una estadística sea creíble deba ser necesariamente negativa, no ya para el Gobierno sino para el conjunto de la sociedad. A efectos de evitar nuevos errores de interpretación aclararemos algunos puntos, con el objetivo de aportar al debate de ideas, sugerencias y acuerdos.

En sus artículos, Frenkel sugiere que el IPC debe calcularse a partir de datos efectivamente relevados en el mercado.

Al respecto, el IPC-GBA base abril 2008=100 surge como resultado de la indagación de precios en cada uno de los locales seleccionados. Todos los días los encuestadores concurren a los negocios que les asignan y registran para cada variedad (con su especificación y atributos, es decir el máximo detalle posible) el precio del producto correspondiente. Si el precio de ese producto en ese negocio está o no acordado, no es un tema que el encuestador deba considerar.

Es erróneo pensar que en el cálculo del IPC se incorporan los precios acordados entre el Gobierno y las empresas.

Cuando Frenkel recomienda que se publiquen las sustituciones estacionales que se realizan en el IPC, desconoce el procedimiento que sigue el INdEC.

Acerca de los bienes que presentan comportamiento estacional, en el IPC se han elaborado cinco matrices en cuyas filas están todas las variedades de los grupos frutas, verduras, indumentaria exterior, indumentaria interior y calzado, y en las columnas los meses del año. Mientras la ponderación de cada uno de los cinco grupos es anual, las de las variedades que los componen son mensuales, por lo que no varían de un año a otro (por ejemplo la ponderación que el durazno tiene en el mes de enero de 2009 es la misma que tendrá en los meses de enero de los años subsiguientes). Es equivocado suponer que en el gabinete donde se calcula el IPC se van modificando las ponderaciones de acuerdo con las características del movimiento de los precios. Las ponderaciones de cada variedad con comportamiento estacional fueron predeterminadas para cada mes, de acuerdo con la información que surgió de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares, y complementada con información externa de los mercados concentradores. Cabe acotar que este sistema recibió el reconocimiento explícito del Fondo Monetario Internacional, en ocasión de las reuniones mantenidas por las autoridades del INdEC y sus equipos técnicos con los expertos de dicho organismo internacional.

Respecto de la pretensión de publicar los precios medios de un conjunto de bienes de consumo cabe aclarar que los índices de precios son elaborados con el objetivo de medir la evolución de los mismos en el tiempo. Por lo tanto, publicar niveles absolutos de precios puede redundar en confusiones al interpretar la información. Por ello, en casi todos los países no se publican precios indicativos sino variaciones. El precio promedio de una determinada variedad (por ejemplo mayonesa) incluye diversas marcas, diversos tipos de envase, distinta cantidad contenida en el mismo, distinto tipo de comercio (hipermercado, supermercado, almacén, etc.) y diversidad de zonas geográficas en donde se relevan los precios. En consecuencia, publicar el precio promedio de todas esas variantes puede llevar a confusiones ya que no representa un precio sino, precisamente, la combinación de muchos de ellos. Cabe enfatizar que ésta es la práctica habitual y normal a nivel internacional.

El profesor Frenkel propone reabrir el acceso del público a las bases de la Encuesta Permanente de Hogares.

Sin duda, las mismas constituyen una fuente relevante de información para analizar la realidad social del país. De ellas se puede obtener información sobre tasas de actividad, empleo, desempleo e ingresos, entre otras. Por esa razón las bases que se pongan a disposición de los usuarios deben asegurar altos niveles de calidad.

El Indec está actualmente trabajando para permitir a los usuarios contar con las bases de datos correspondientes a las encuestas a hogares. Las mismas están siendo sometidas a un profundo análisis, ya que se detectó innumerable cantidad de errores, producto de la inexistencia de procesos de análisis e imputación de datos, de los que adolecía dicha información. A modo de ejemplo podemos consignar inconsistencias entre la edad de las personas y el nivel de estudios cursados (niños de 4 años en 5º grado de la escuela primaria), variaciones artificiales en los niveles de ingresos de personas con idéntico nivel de ingresos por no prorratear el aguinaldo, ingresos monetarios de los individuos mayores a los de los hogares que integran, etc. Estos, entre muchos otros problemas, no surgen de errores anecdóticos sino de la forma equivocada con la que se trabajaban las bases. En un plazo de 60 a 90 días esperamos tener concluido el análisis para poner a disposición de los usuarios información tan relevante.

Por otra parte, el autor de los artículos de marras se refiere a que el Indec debe revisar las estimaciones del EMI (Estimador Mensual Industrial) y el EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica).

En ese sentido, el INdEC publica mensualmente información provisoria de coyuntura, que tiene las dificultades propias de este tipo de indicadores y como tal pueden ser mejorables; pero de ninguna manera pueden sustituir la información completa trimestral referida a la evolución del Producto Interno Bruto. Incorporar mayor cantidad de datos para la elaboración de estadísticas (para lo que se necesita tiempo, elemento del que se carece al elaborar indicadores de coyuntura) redundará en mejores mediciones.

En definitiva, esperamos que las aclaraciones brindadas contribuyan a un más acabado conocimiento del proceso de producción de las estadísticas oficiales, a la vez que permitan nuevos aportes despojados de prejuicios e intereses distintos a los de brindar un servicio mejor a la sociedad.

* Directora del Indec.

Ladran Sancho...

Dice La Nación de hoy:

Dromi criticó los subsidios oficiales
Un ciclo de seminarios sobre políticas públicas fue ayer el centro de críticas al Gobierno y una reedición del debate entre el modelo actual y el de los 90. La discusión tuvo como actores principales a los ex ministros de Carlos Menem Roberto Dromi y Roque Fernández, el economista Rogelio Frigerio (n.) y José Ignacio de Mendiguren, secretario de la Unión Industrial Argentina.

Dromi fue el coordinador principal del panel que compartieron De Mendiguren, Fernández y Frigerio, en el inicio de un ciclo organizado por la Escuela de Posgrado Ciudad Argentina (Epoca), una institución académica respaldada por la universidades del Salvador y Carlos III, de Madrid. El encuentro se realizó ayer en el hotel Alvear.

Dromi, referente del proceso de privatizaciones implementado en los primeros años del gobierno de Menem, realizó una encendida crítica de los subsidios, particularmente, de aquellos destinados a Aerolíneas Argentinas, entregada a la española Iberia durante su gestión. El ex ministro calificó de "ineficiente" y "espantaturistas" a la línea aérea de bandera.


El hotel de Alsogaray
María Julia Alsogaray recibirá hoy la visita de un tasador de una inmobiliaria para valuar el petit hotel del barrio de Recoleta donde vive. La idea es rematar esa propiedad para que la ex polifuncionaria del menemismo pague los 3.179.207,05 pesos que "según la Justicia" (sic) embolsó en forma ilícita.

Si bien Alsogaray no quiso hablar, su hijo Alvaro Erize salió ayer a defender a su madre: "Ella recibió y va a seguir recibiendo una persecución política", dijo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Consenso PRO


Con el discurso hueco que caracterizó toda la campaña de Gabriela Michetti (pero que misteriosamente cautivó al 30% del electorado porteño), el PRO pretendió fijar que sus hombres y mujeres son personas de diálogo y consenso, todo lo contrario al Gobierno con su “soberbia” y “prepotencia”. El PRO no busca el conflicto sino las soluciones consensuadas. Todo ese discurso resultaba patético porque lo que callaban era que no se trataba de cualquier consenso sino de aquel que impusieran los grupos de poder.

Hoy, por si hacía falta, todo queda un poco más claro cuando el PRO en el Congreso nacional avala las extremistas demandas de los sojeros y a través del diputado Gribaudo presentan, en el tema lechería, un proyecto reclamando el fin de la intervención del Estado. Como bien le aclaró el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, ayer, si el Estado se retirara los tamberos pequeños y medianos estarían cobrando mucho menos de 70 centavos el litro de leche, Y si retiraran las retenciones al maíz y la soja sus costos de alimentación del ganado serían mucho mayores. Así que, si me permiten un paréntesis, vuelve a quedar claro que a la patronal campestre sólo le interesa llevarse toda la plata de la soja. En otro post ya vamos a hablar de cuánto se llevaron del Estado (de ese mismo estado que dicen aborrecer) estos “campesinos empobrecidos”. Pero eso será en otro momento.

Volvamos a la política PRO consenso. Otro ejemplo de cómo funciona el “consenso PRO” fue lo que sucedió ayer en la legislatura porteña a partir del trío Montenegro, Palacios, Kanoore Edul.

Las vinculaciones entre estos tres personajes (aunque no habría que dejar afuera a Macri para hacer justicia) ya fueron reveladas por Horacio Verbitsky, con lo que para resumir podemos citar el siguiente párrafo de su artículo:

“Por dos resoluciones del ministro de Justicia y Seguridad Guillermo Montenegro, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires adquirió uniformes para sus fuerzas de seguridad a dos empresas de los hermanos Alicia y Alberto Kanoore Edul. Montenegro es el principal sostenedor del comisario Jorge “Fino” Palacios como jefe de la policía metropolitana, a pesar de los reclamos de familiares de las víctimas del atentado a la asociación mutual judía de Buenos Aires y de organismos defensores de los derechos humanos. Palacios trabajó junto con Montenegro en algunas partes de la investigación por la voladura del edificio de la DAIA y la AMIA de la calle Pasteur al 600, en julio de 1994, que fueron señaladas como irregulares por la Corte Suprema de Justicia, como el maltrato y la coacción a algunos testigos y sus filmaciones clandestinas. Palacios estaba a cargo de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal y Montenegro era fiscal. (…) En la causa AMIA el fiscal Alberto Nisman solicitó que Palacios fuera procesado por encubrimiento dado que los policías a sus órdenes que debían allanar el domicilio de Kanoore Edul se estacionaron allí a las 8 de la mañana, tres horas después hubo dos llamadas de un teléfono de Palacios a dos de Kanoore Edul y el allanamiento recién se inició después de las cinco de la tarde. Luego de esos llamados, las escuchas judiciales mostraron que los ocupantes de la casa sabían que se preparaba el allanamiento y que recurrieron al gobierno del entonces presidente Carlos Menem para impedirlo.”

Entonces, si toda la oposición y una parte significativa de la sociedad impugnan la designación de Palacios a la cabeza de la nueva policía porteña por qué el macrismo no se hace cargo de su discurso a favor de las políticas de consenso y diálogo y revisa su decisión? Respuesta: porque una vez más vemos que su consenso es el consenso del poder.

La Policía Metropolitana nos va a cuidar a todos”, dijo Rodríguez Larreta. Le faltó agregar la palabra “nosotros”. Pertenecer tiene sus privilegios. Para ello, ya realizaron la compra directa de pistolas Beretta PX4 Storm por cuatro millones de pesos, escapándole a la formalidad de llamar a un proceso licitatorio. Se ve que hay urgencia en disparar...


PS: Datos interesantes que aparecieron en la sesión de ayer en la Legislatura porteña:

1- Macri salió de vacaciones con rumbo desconocido (una vez más y van…) en plena epidemia de gripe A

2- Para la obra del Arroyo Maldonado (200 millones de dólares) se contrató a una empresa socia del grupo familiar Macri, Iecsa. La empresa encargada de controlarla, Ghella, es socia de Iecsa en varias UTEs en Italia.

3- Gabriela Cerruti mostró poseer documentación que señala a Palacios como dueño de dos empresas de seguridad: Strategic Security Consultancy S.A. y ARPA-Organización de Seguridad S.R.L.

4- El jefe del bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura, Diego Kravetz, denunció que "se envío un pliego para nombrar como director del Hospital Garrahan al contador Daniel Galleano, que tiene como mayor antecedente haber sido autoridad de la empresa tabacalera Massalin Particulares".

Evo se manifiesta preocupado por eventual triunfo de derecha en Chile y efecto dominó en Latinoamérica


La Paz, 3 ago (ABI) - El presidente boliviano Evo Morales expuso públicamente el lunes por la noche en La Paz su preocupación por un eventual triunfo de la derecha conservadora de corte "pinochetista" en las elecciones de diciembre en el vecino Chile y el registro de un efecto de curso sucesivo en América Latina.

"Una preocupación quiero expresarles esta noche, compañeras y compañeros, a mi me preocupa bastante. Por lo menos en Sudamérica va haber elecciones nacionales este año. ¿Qué pasaría y para eso debemos estar preparados, si la línea de los ´pinochetistas´, en Chile, ganan las elecciones? Sería muy grave para la democracia latinoamericana", manifestó al tiempo de expresar una inquietud prospectiva.

El mandatario boliviano planeó sobre el escenario electoral de Chile -con cuya presidenta, Michelle Bachelet, ha logrado sincronizar una agenda binacional y armonizar la relación signada por la demanda marítima boliviana- donde el acaudalado empresario Sebastián Piñeira lidera las encuestas en desmedro de los dos candidatos de la gobernante Concertación, Enríquez Ominami y el ex presidente Eduardo Frei que discuten, en suerte de antropofagia, los votos de la izquierda chilena.

El mandatario boliviano también se dijo preocupado por el escenario político argentino, especialmente después de la reciente derrota infligida en las urnas a la presidenta Cristina Fernández en las legislativas.

"¿Qué pasa si la derecha fascista, racista vuelve a Argentina? Somos vecinos con estos países y no encuentro la solución de cómo deberíamos ser los presidentes que podían ganar democráticamente", sostuvo, durante la presentación del libro La Democracia Traicionada, del viceministro de la Presidencia, Sacha Llorenti, en La Paz.

Morales expresó su temor por el regreso a Latinoamérica de gobiernos que defienden el capitalismo y llamó a reflexionar sobre el tema.

"¿Qué pasa si la extrema derecha, el imperio nos rodea? Imagínense, compañeras y compañeros, yo siento que este tema debería ser un debate. Sobre todo con los movimientos sociales. No sé si en algún momento le dije al compañero Alvaro (García Linera, su vicepresidente) por qué no convocamos, nos reunimos con los movimientos sociales, con la Conalcam (Consejo Nacional para el Cambio), para debatir seriamente con los partidos de izquierda quienes han sido víctimas de dictaduras, expulsados, confinados del país, para recoger alguna iniciativa", señaló.

Citó también el "estado neoliberal" en Perú, al que dijo respetar, por ser un orden interno, pero que a Bolivia le ha afectado con "el asilo a delincuentes, lo que es una provocación a la democracia, al pueblo boliviano y al Estado en su conjunto".

"Es un ejemplo que tenemos en este momento con un gobierno neoliberal vecino. Repito, respetamos que cualquier país puede adoptar sus políticas económicas, sociales, pero sólo viendo eso ¿qué pasaría si Bolivia está rodeado de partidos que defienden el capitalismo, el imperialismo, el neoliberalismo", se preguntó.

martes, 4 de agosto de 2009

Carta del secretario de cultura en respuesta a las críticas recibidas por su acto de asunción


¡PERDÓN, PERDÓN... QUÉ GRANDE SOS!

Por Jorge Coscia
Secretario de Cultura de la Nación


El martes pasado, durante la presentación de mi gabinete en la Secretaría de Cultura, luego de la entonación del himno nacional, algunos de los presentes cantamos la marcha peronista.

Fue espontáneo y no premeditado. Es cierto que era previsible, como también lo fue la reacción de quienes consideraron que el canto era inapropiado.

De algún modo, en mi discurso de aquel día me anticipé a dichas reacciones, al agradecer el respeto o la tolerancia de quienes no participaron de la entonación de la famosa marcha que popularizaran millones de descamisados. Yo soy el Secretario de Cultura de todos los argentinos, y eso me honra.

Pero la indignación que, en reiterados comentarios, dejan traslucir algunos intelectuales, me obliga a ofrecer mis disculpas inmediatamente.

Pido perdón, en primer término, a Miguel Cané y a su memoria, ya que la sala que lleva su nombre fue ultrajada por los versos peronistas. El autor de Juvenilia, que fuera también impulsor de la ley que reprimió y expulsó del país a miles de obreros anarquistas en los tiempos del centenario, no vivió la segunda tiranía, pero seguramente reconocería de inmediato la barbarie y el gesto impúdico avalado (y entonado) por un Secretario de Cultura de la Nación.

Me disculpo también con la familia Casares, que alguna vez habitó ese palacio de la calle Alvear y lo ofreció para ceremonias más cultas y refinadas, aunque no logró evitar que la clase ganadera que lo frecuentaba fuera merecedora del mote rastaquouère, por parte de visitantes tan ilustrados como Clemenceau. Seguramente Miguel Cané no pensó en aplicarle al culto y politizado escritor francés el rigor de la Ley de Residencia.

Me excuso finalmente por no haber seguido las rigurosas normas que marcan de un modo estricto cómo debe entenderse la libertad de la cultura. Pido perdón por ser un nostálgico dirigista que pretenderá marcar desde el sillón de la calle Alvear los caminos impredecibles que toma la cultura. Para algunos críticos se trata de liberar de ataduras la potencia creadora de nuestros artistas. Todo debe ser posible, dicen, menos, por supuesto, cantar la marcha peronista.

Es, parece, imperdonable haber pensado que como Secretario de Cultura debía expresar con sinceridad y transparencia una posición política, en lugar de tratar de agradar exclusivamente a quienes desde siempre impusieron la agenda cultural de la Argentina.

¡Cuánta omnipotencia la mía al pensar que sí, que la política suele determinar la cultura de una sociedad! ¡Qué desatino creer que el ocultamiento de los desnudos de la Capilla Sixtina o las 300 películas que se pudieron filmar desde que se recuperó la autarquía del cine, tuvieron que ver con decisiones políticas!

¿Cómo es posible además cometer la torpeza de citar en un discurso los nombres de Arturo Jauretche o Raúl Scalabrini Ortiz? ¿Por qué no recité algún párrafo de Jorge Luis Borges o hice algún comentario agudo sobre Michel Foucault o Antonio Gramsci? (a quienes por otra parte suelo leer con enriquecedora frecuencia). No lo hice y para peor, tuve la osadía de nombrar a Jorge Abelardo Ramos, a Jorge Enea Spilimbergo y a Norberto Galasso. ¡Qué atrevimiento poner sobre la mesa a los hombres que me inspiran! Para cuidarme, esas nobles paredes de la calle Alvear deberían haberme susurrado: Prudencia Coscia, ya corrés con desventaja desde tu apellido; demostrales que sós un dócil advenedizo, que agradece las dulces caricias de los que suelen brindar en estos salones.

Pero no. Sabía la letra maldita y cuando se largaron algunos de mis compañeros y amigos a cantar la marchita, olvidé todas esas cosas y cometí una zoncera imperdonable. Seguramente surgió en mí ese sentimiento de revancha que, según dicen, nos anima sólo a nosotros y rara vez a quienes nos han censurado, encarcelado, proscripto, discriminado o difamado. Eso fue hace mucho, me aclaran.

Y esto otro también: cuentan que Napoleón, una vez que se coronó Emperador, prohibió que sus ejércitos entonaran la irreverente marcha de los Sans Culottes. La censura duró hasta que el invierno ruso puso en retirada a sus legiones. En los días finales, autorizó la marcha que remitía a los jours de gloire de 1789, pero ya era tarde y las tropas rusas, prusianas e inglesas, volvieron a prohibir la marchita de los descamisados franceses.

Curiosa paradoja. La marcha peronista fue un grito de los desplazados; nació casi como la contracara de la entonces orgullosa marsellesa que entonaban los manifestantes antiperonistas del '45.

Olvidé que las marchas sólo se vuelven respetables cuando se cantan en otro idioma, y en especial cuando las revoluciones que las inspiraron triunfan. La historia, se sabe, siempre la escriben los ganadores. Y sería bueno recordar que los muchachos, aunque unidos, no siempre triunfamos, lo que se vuelve evidente para cualquiera que analice las variables económicas y sociales del '55 a esta parte.

Pero como tampoco perdimos del todo y los últimos seis años hemos dado muchos pasos adelante, a veces caemos en la tentación y, orgullosos, damos un grito de corazón. Por todos esos exabruptos, me disculpo.

Una melodía familiar e incorregible, me resuena involuntariamente en mi cabeza:

Perdón, perdón... qué grande sos...

Boden 2012: Un bono re progre


El gobierno nacional acaba de asumir el mayor vencimiento financiero del año, al pagar 2250 millones de dólares en amortización e intereses del Boden 2012, un bono que emitió el nefasto gobierno de la Alianza en tiempos del "corralito". No se si algunos de los que dicen aborrecer a los K se acuerdan de esa época. Por las dudas, les recuerdo que fue un gobierno de progreso. Conformado, entre otros, por un presidente extraviado, un paranoico conduciendo la economía, una parlamentaria como la dulce Margarita Stolbizer que fue la encargada de defender la política de "flexibilización laboral" y una ministra de Desarrollo Social, una tal Rosa Castagnola (alias Graciela Fernandez Meijide), que justo ahora nos viene a decir que los desaparecidos son unos ocho mil y que debemos ser más contemplativos con los genocidas. Qué gente progre, carajo!
El chiste de votar a este gobierno nos llevó a tener más de 30 muertos por represión de las fuerzas de seguridad y a una ruina económica que hoy, como vemos, seguimos pagando. Hay, pero cómo odio a los K...! Cuánta soberbia, che!

lunes, 3 de agosto de 2009

La ausencia de un consenso hegemónico


Como aporte al debate me parece interesante compartir el siguiente artículo de Aldo Ferrer, una de las pocas personas públicas que trata de abordar un pensamiento estratégico de cara al futuro de la Argentina.

Los mensajes de la elección de ayer
Aldo Ferrer*

Durante más de la mitad del siglo XX (1930-1983), la Argentina no pudo procesar sus conflictos en el marco de reglas establecidas por su orden jurídico. Las tensiones severas culminaron, en ese entonces, en golpes de Estado. Además, en ese período y aun después del retorno a la democracia, como sucedió en 1989 y en el 2001/2002, las turbulencias políticas también desembocaron en desórdenes económicos extraordinarios y cambios drásticos en la política económica. Existe, pues, una tradición de transformar los conflictos en severas crisis institucionales y económicas.

La situación actual revela dos avances importantes respecto del pasado. Por una parte, a partir de fines de 1983, los conflictos se procesan dentro de las reglas de la Constitución y la democracia resiste las tensiones, preservando los relevos de los mandatos políticos y la división de poderes. Por la otra, por graves que sean las perturbaciones económicas, de origen externo e interno, la economía todavía ahora se mantiene bajo control en sus tres ejes fundamentales: la moneda, las finanzas públicas y los pagos internacionales. Avances de extraordinaria significación que contribuyen a procesar los conflictos sin reincidir en la inestabilidad institucional y el caos económico. En conclusión, la elección del día de ayer es un éxito en el sentido de que tuvo lugar en el pleno ejercicio de las reglas democráticas y en el marco de una economía ordenada.
Subsiste, sin embargo, otro dilema histórico, a saber: la ausencia de un consenso hegemónico acerca de la estructura económica necesaria para el desarrollo del país y su inserción dinámica en el orden mundial. La incapacidad de los argentinos de ponernos de acuerdo, provocó cambios drásticos de estrategia económica y su carácter pendular entre visiones antagónicas sobre las cuestiones fundamentales. Consecuentemente, el país no logró desplegar su potencial de recursos y participar de las relaciones económicas internacionales en una inserción simétrica, no subordinada.

El problema se expresa, principalmente, en tres cuestiones fundamentales: la relación campo-industria, el papel del Estado y las relaciones con el resto del mundo. El debate electoral volvió a demostrar que el diferendo fundamental, entre los modelos neoliberal y nacional, refiere a la posibilidad del país de elegir su propio camino antes que a la distribución del ingreso. En esta última, todos proponen, ahora, erradicar la pobreza y el reparto más equitativo del bienestar. La cuestión de fondo es, sin embargo, que sin soberanía es imposible aumentar las inversiones, el empleo y los salarios reales, condición necesaria de la equidad distributiva. En conclusión, la cuestión nacional es el núcleo de la cuestión social.

El contexto en el cual tiene lugar actualmente la confrontación de los “modelos” neoliberal y nacional, registra, también, cambios extraordinarios. La crisis mundial y el derrumbe del mundo del dinero han demolido los fundamentos del paradigma ortodoxo en el mismo centro del sistema. El descrédito se extiende a la periferia, como se advierte en la crítica generalizada al Consenso de Washington, que inspiró las políticas de la mayor parte de América latina. El Estado reaparece, en todas partes, como la tabla de salvación de las economías de mercado.

En el plano interno, la salida de la crisis del 2001/2002 reveló el potencial del país y su capacidad de ponerse de pie con sus propios medios, sin pedirle nada a nadie. Reveló, también, nuestra capacidad de poner la casa en orden. Logramos, en efecto, transformar el default en deuda pagable, pesificar el sistema monetario, recuperar solvencia fiscal y administrar el tipo de cambio y los pagos internacionales. La Argentina dejó de ser un suplicante de la ayuda externa y ha ganado la posición de los países que deciden su propio destino dentro del orden mundial. Esto permitió que del 2002 al 2008 la economía argentina creciera a “tasas chinas” y a más del doble que Chile o Brasil. La capacidad de resistencia de la economía argentina en la actualidad es verdaderamente notable si se toman en cuenta los acontecimientos negativos que se acumularon en los últimos tiempos (fuga de capitales, crisis mundial, conflicto del campo, sequía, crispación del debate político).

La propuesta “nacional” del desarrollo cuenta así, en la actualidad, con condiciones propicias, mucho mejores que en nuestra historia contemporánea. Aprendimos a procesar los conflictos conforme a las reglas de la Constitución, podemos enfrentar problemas económicos sin caer en el caos, el paradigma neoliberal ha revelado, aquí y en el resto del mundo, su inviabilidad y, por último, la recuperación de los últimos años ilustra que es necesario y posible vivir con lo nuestro, abiertos al mundo, en el comando de nuestro propio destino.

Sin embargo, los obstáculos para poner definitivamente en marcha un proceso nacional de desarrollo siguen siendo inmensos. Aun en el marco del descrédito, interno e internacional, el modelo neoliberal conserva considerable influencia, arraigado en intereses concretos y en lo que Galbraith llamaba la “sabiduría convencional”. Es indispensable, entonces, encontrar respuestas lúcidas a las tres cuestiones fundamentales, vale decir, la relación campo-industria, el papel del Estado y el estilo de relacionamiento internacional. El mayor obstáculo no radica en la gravitación de los intereses neoliberales ni en las restricciones externas. El problema de fondo es la división de los sectores y actores sociales creadores de riqueza, es decir, la falsa división de las aguas dentro del mismo campo de los intereses nacionales. Así se frustraron procesos de transformación en el pasado y corre el riesgo, actualmente, de volver a repetir la experiencia.

¿Qué nos dice, entonces, la elección de ayer? Lo principal es que está pendiente la construcción del consenso hegemónico sobre el modelo de país. En diversas expresiones políticas, están dispersos actores económicos y sociales, partícipes necesarios y beneficiarios del desarrollo nacional, los cuales aparecen divididos por cuestiones periféricas a los problemas centrales que tenemos por delante. Esos problemas consisten en: 1) Impulsar la formación de una economía integrada y abierta fundada en el desarrollo de todo el campo, toda la industria y todas las regiones. 2) Construir un Estado protagonista impulsor de la iniciativa privada, defensor de la soberanía y promotor de la equidad. 3) Vincularnos con el resto del mundo de manera simétrica no subordinada, consolidando la capacidad de decidir nuestro propio destino.

El primer desafío después de los comicios es fortalecer lo logrado. Es decir, consolidar el funcionamiento de las instituciones de la democracia y preservar la gobernabilidad de la economía argentina en sus tres ejes fundamentales, es decir, la moneda, las finanzas públicas y los pagos internacionales. En segundo lugar, es imprescindible clarificar las cuestiones en juego, para evitar enfrentamientos injustificables y la falsa división de las aguas. Un ejemplo emblemático de esta situación es el de las retenciones. La cuestión debe abordarse en términos de la estructura productiva y la necesidad de tipos de cambio diferenciales para que, desde la soja hasta los electrónicos, textiles y bienes de capital, sea rentable la producción de bienes transables sujetos a la competencia internacional, en el mercado interno y el mundial. Asimismo, es preciso clarificar el papel del Estado, la aplicación de los recursos del sistema de previsión social, la confiabilidad de las estadísticas oficiales y el tipo de cambio que asegure la competitividad de la producción nacional y evite la fuga de capitales. La insuficiente claridad en el tratamiento de los problemas genera antagonismos entre protagonistas que tienen coincidencias en sus intereses fundamentales.

¿Qué puede hacerse para clarificar el debate y generar consensos? Mucho. Entre otras iniciativas, la constitución del Consejo Económico y Social para abrir un intercambio permanente y sistémico entre el Gobierno y los actores económicos y sociales. Se trata de debatir los grandes problemas del desarrollo del país y su inserción internacional, promover y viabilizar las iniciativas desde el sector privado. Es necesario que las representaciones del ruralismo, la industria y el trabajo, planteen sus legítimos reclamos sectoriales en el marco de una visión solidaria, de un país integrado que despliega el potencial de sus recursos y de su gente.

Simultáneamente, el Gobierno podría proponer un amplio debate en el Congreso Nacional, sobre los grandes temas del desarrollo del país y su inserción en el mundo. Al estilo de la experiencia de las democracias de larga tradición, como la norteamericana, cabe instalar en las Cámaras del Congreso y sus comisiones, un espacio permanente de debate de los grandes temas nacionales y generación de consensos.

La elección de ayer renueva la esperanza y la posibilidad de cerrar la brecha entre el país real, que ahora tenemos, y el posible, en virtud de su extraordinaria dotación de recursos humanos y materiales. Es imprescindible generar el convencimiento de que el lugar más rentable y seguro para invertir el ahorro y el talento argentinos es nuestro propio país. Los recursos están. Es preciso consolidar la confianza en nuestras propias fuerzas. En la capacidad de los argentinos de vivir en democracia y de enfrentar los problemas con lucidez y el convencimiento de un destino compartido. No hay más lugar para el “que se vayan todos” o los destinos sectoriales, distintos del desarrollo nacional en toda la amplitud de nuestro gigantesco territorio.

*Aldo Ferrer combinó sus actividades universitarias y ensayísticas con la gestión pública desde 1958, cuando fue ministro de Economía y Hacienda en la provincia de Buenos Aires, durante la gobernación del entonces radical intransigente Oscar Alende.

Fue ministro de Obras y Servicios Públicos de la Nación, y luego de Economía y Trabajo, en 1970-1971, tras desempeñarse como primer secretario de (CLACSO) Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.
Volvió a la gestión estatal en 1983-1987, cuando presidió el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Su nombre, sin embargo, aparece desde 2001 invariablemente ligado con el Plan Fénix, diseñado por un conjunto de expertos de la UBA. Director Editorial de Buenos Aires Económico.

Amigo de nuestra Institución y autor de varios artículos de la revista Realidad Económica


Fuente: IADE

domingo, 2 de agosto de 2009

Son golpistas o se hacen?

Ya parece no alcanzarles con rememorar sus gloriosas jornadas de desabastecimiento nacional y con anunciar el próximo advenimiento de las siete plagas de Egipto. Por si les faltaba reforzar su imagen de personas antidemocráticas ahora reivindican el apellido Martínez de Hoz (familia de traidores a la Patria –sí, a la Patria Biolcati, la de todos!- que no sólo fundaron la SRA y administraron las cuentas de la última dictadura, ya en 1806 un tal José Martínez de Hoz brindó sus servicios en la dirección de la Aduana al jefe de los invasores coronel William Carr Beresford) y traen al presente el discurso de los genocidas.

Qué dijo Biolcati en la Rural, mientras lo aplaudían entre otros sus socios de las patronales agrarias e industriales (sic). Que el campo fue golpeado "por una de las peores sequías de los últimos cien años, la crisis que paralizó la economía mundial, epidemias y un predador insaciable: el Estado". Y además, que “el campo ha dejado de ser la mansa vaca lechera que se deja ordeñar para cubrir el costo de la ineficiencia y de las políticas equivocadas".

Recuerdan qué decía la dictadura de Videla, Massera & Cía. Los invito a recordar esta bonita página de la historia de la publicidad institucional…

De regreso... Mirta!

Luego de un mes de abandonar el blog, putear la realidad, leer los diarios, seguir puteando y pensando en lo por venir, decidí retomar el blog.
Y bueno, entiendan, hubo casos de contradicciones peores…
Ver la runfla de rufianes que se abalanzan contra el Gobierno no me permite estar en silencio. Ver la reivindicación de elementos y personeros de la pasada dictadura, como así también de la era neoliberal, y por si faltaba algo a ex miembros del Gobierno alimentando al público de La Nación, no me es indiferente y entiendo que son hechos que merecen ser contestados. No es cierto Ocaña?
No se si a través de este medio logro llegar a personas a las que lo escrito les es de utilidad, o también a aquellas otras que piensan distinto pero están abiertas al debate. Tal vez sólo llegue a compañeros y compañeras que piensen más o menos como uno, pero aún en este caso me convencí que es útil seguir escribiendo (y a veces reproduciendo escritos de otros), mas no sea para reforzar o revisar nuestras posiciones.
Aquí vamos de nuevo…