“Se dan cuenta de qué hablamos, cuando hablamos de Democratización de la Justicia?”, afirmó la presidenta horas antes de conocer el fallo corporativo de la Corte Suprema.
A qué se refería? A esto:
Acaba de terminar en la impunidad la investigación por un crédito
incobrable por U$S 106 millones concedido por el Banco de la Provincia
de Buenos Aires (BAPRO) a una empresa integrada por directivos de la
Sociedad Rural Argentina (SRA) que planeaba construir en el predio
ferial de Palermo un polo gastronómico y de entretenimientos, que nunca
se concretó. La Cámara del Crimen declaró "mal concedido" un recurso de
apelación planteado contra el fallo que declaró prescripta la causa y
sobreseyó a todos sus imputados, entre ellos integrantes de la SRA, ex
directivos del BAPRO durante la gestión provincial de Eduardo Duhalde e
incluso un ex funcionario porteño en tiempos en que Fernando De la Rúa
era el jefe de gobierno.
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¿Y para qué vivir, si ya no tienes fe en tu hermano, al que no amas ya? ¡Ya no me digas que se siente! Si no se cambia hoy, no se cambia más... Y tus hijos sabrán, que vendiste tu amor... L. A. Spinetta
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martes, 18 de junio de 2013
Oligarcas II
domingo, 16 de junio de 2013
Oligarcas
Leemos
El frío tardó en llegar al área metropolitana, zona de mayor densidad
poblacional y de consumo del país. Está culminando el otoño con una
temperatura media agradable, adelantada por José Luis Stella, del
Departamento Climatología del Servicio Meteorológico Nacional en marzo
pasado, cuando afirmó que “este otoño será más cálido y menos lluvioso
que los valores normales”. Las industrias textil y de calzados han
padecido este clima. Aunque ahora asomen los días de mucho frío con el
inicio del invierno, la actual temporada ya está jugada. Las ventas no
efectivizadas en estos meses templados no se recuperarán en próximas
semanas de bajas temperatura. La industria ya está preparando la
temporada primavera-verano. El clima desfavorable para la
comercialización de indumentaria y calzados de invierno, que
significaron una pérdida de rentabilidad, no se traduce en un reclamo
sectorial al Estado para que decrete la “Emergencia Textil” causada por
un otoño cálido. En ese pedido hasta podrían incluir el fenómeno
climático de las inundaciones por fuertes tormentas en la Ciudad y en La
Plata, que arrasaron el stock de mercadería de comercios. Los
damnificados fueron compensados con magros subsidios. Los protagonistas
del sector agropecuario tienen otra fortuna en relación con los textiles
y los de cualquier otra rama de la producción y comercio. Ellos están
en condiciones de organizar un lockout por el clima adverso, la carga
impositiva (retenciones), los precios recibidos, los costos de los
insumos y hasta porque el Gobierno no los recibe como ellos quisieran.
Lo justifican diciendo que las características de su producción son
diferentes al resto. Además, porque afirman que hacen un trabajo más
sacrificado e importante que cualquier otro tras el objetivo de la
construcción de la Patria. Por eso están convencidos, logrando la
aceptación de una parte de la población urbana –incluyendo textiles y
comerciantes– y del mundo de los políticos, que ellos son merecedores de
compensaciones por factores climáticos adversos mediante la “Emergencia
Agropecuaria”. Lo cierto es que son diferentes porque pueden invitar a
los productores a un lockout con cese de comercialización de granos y
hacienda, como el iniciado ayer hasta el miércoles, sin perder plata.
Ninguna otra actividad económica está en condiciones financieras tan
holgadas y con modos de producción tan favorables para poder postergar
ventas.
martes, 22 de febrero de 2011
El universo argentino parece encontrar "el orden natural de las cosas"
La Argentina pos-2008: Primero fue buena parte de la sociedad la que entendió que los intereses sojeros no eran los suyos y revisaron sus posiciones. Ahora es el turno de algunos dirigentes rurales que se suponía, a priori, debían defender un modelo de país diferente al proyecto de la oligarquía.
Así las cosas, leemos hoy que dijo Buzzi, el otrora esmerilador de gobiernos:
"A mí las soluciones no me las va a dar Biolcati de su chequera, por muy grande que sea. Menos aún me las va a dar Llambías Bunge. La solución tiene que venir de las políticas públicas", resaltó el dirigente, haciendo un juego de palabras entre el apellido materno del presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y una de las cerealeras que es frecuentemente vapuleada por FAA.
domingo, 6 de febrero de 2011
"La dignidad laboral es un derecho humano y el fundamento ideológico de nuestro gobierno"
por Carlos Tomada*
El diario La Nación tiene una posición editorial e ideológica que no comparto, pero que respeto. Siempre entendí la discusión de ideas en términos de sumatoria. Y aunque, como está dicho, me ubico en otra vereda de sus postulados, soy y he sido un lector de ese medio como también lo soy de otros.
Hace un mes, el diario que fundara Bartolomé Mitre, alarmaba -desde una columna editorial- acerca de lo que podría convertirse en una manipulación política e ideológica, con las acciones que detectaron condiciones inhumanas en la actividad del "Campo".
El cuestionamiento no terminó allí. Este sábado, el matutino redobló la apuesta. Bajo el título "Trabajo esclavo: más mentiras intencionadas", descalificó todo lo actuado por el Estado Nacional, por Estados provinciales y también por la Justicia.
La opinión del diario sostiene -sin ambigüedades- que "los nidos de explotación humana" descubiertos son una mentira. Entiende entonces que no es cierto lo que muestran las imágenes obtenidas, ni las denuncias de los damnificados, ni las actas de inspecciones, ni tampoco el accionar de la Justicia. En cambio, afirma que las empresas denunciadas le dan las mejores comodidades posibles, cumplen con la normativa vigente y los aportes que marca la Ley.
Asimismo el argumento se ampara en que "son empresas de renombre reconocido en el mundo" pretendiendo ignorar que muchas firmas también "de renombre internacional" son las que explotan a trabajadores y niños en el sudeste asiático, como está largamente denunciado y comprobado. A su vez, justifica en la temporalidad de la tarea, las condiciones de precariedad que puedan existir.
En su argumentación, interpreta que "este infierno inventado" se ve favorecido por la redacción del artículo 145 (bis) del Código Penal y profundiza al poner en duda el "comportamiento anómalo" de magistrados judiciales. Además le exige equilibrio a este ministro de Trabajo y lo que es más grave, a la Presidenta de todos los argentinos.
La pregunta básica es ¿de qué equilibrio hablamos? Porque queda claro -con los dos comentarios editoriales-, que el peso de la fundamentación del diario está de un solo lado. Casualmente el de la producción concentrada a cualquier precio, el de maximizar ganancias sin límite, en el que no se mide ni se valora que se trata de personas. De trabajadores. De una dignidad laboral que hay que respetar. Y de condiciones aptas para que se pueda desarrollar cualquier actividad.
Es importante tener en claro que las irregularidades son concretas. Que la precariedad fue constatada por el accionar de las áreas de inspección laboral (áreas que "casualmente" fueron desmanteladas durante los años de predominio de las políticas neoliberales). Que sin esto, hubiera sido imposible que la Justicia hiciera lugar a la continuidad de la causa. Y que ya hay imputados.
Me permito debatir con el diario porque su lema es "La Nación será una tribuna de doctrina". Así se inscribe en la columna que contiene todos sus editoriales. Así lo dijo su fundador el 04 de enero de 1870. En este espíritu quiero destacar que no hay ninguna razón que justifique la trata de personas ni las condiciones de explotación. Que no se pueden utilizar las necesidades de los trabajadores ni las características aleatorias de la actividad. Que las reglamentaciones laborales son claras. Los derechos humanos también lo son. Que los principios universales sostenidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expresan un piso civilizatorio inderogable. Y que por si esto no alcanzara, está la Ley específica vigente en nuestro país.
En el título del artículo que me incita a polemizar se alude a mentiras en un intento de justificar lo injustificable. Pero la verdad siempre está y en esta nota asoman verdades incontrastables: la puja de modelos, la tensión distributiva, las evidencias y los sectores refractarios a cualquier tipo de inclusión. En pocas palabras, las ideologías. Néstor Kirchner decía y la Presidenta lo sostiene que "no estamos dispuestos a dejar nuestras convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno".
En esa línea es obvio que el Ministerio de Trabajo no está dispuesto a "ser equilibrado" cuando se trata de trabajo ilegal y de trabajo esclavo.
*Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación
El diario La Nación tiene una posición editorial e ideológica que no comparto, pero que respeto. Siempre entendí la discusión de ideas en términos de sumatoria. Y aunque, como está dicho, me ubico en otra vereda de sus postulados, soy y he sido un lector de ese medio como también lo soy de otros.
Hace un mes, el diario que fundara Bartolomé Mitre, alarmaba -desde una columna editorial- acerca de lo que podría convertirse en una manipulación política e ideológica, con las acciones que detectaron condiciones inhumanas en la actividad del "Campo".
El cuestionamiento no terminó allí. Este sábado, el matutino redobló la apuesta. Bajo el título "Trabajo esclavo: más mentiras intencionadas", descalificó todo lo actuado por el Estado Nacional, por Estados provinciales y también por la Justicia.
La opinión del diario sostiene -sin ambigüedades- que "los nidos de explotación humana" descubiertos son una mentira. Entiende entonces que no es cierto lo que muestran las imágenes obtenidas, ni las denuncias de los damnificados, ni las actas de inspecciones, ni tampoco el accionar de la Justicia. En cambio, afirma que las empresas denunciadas le dan las mejores comodidades posibles, cumplen con la normativa vigente y los aportes que marca la Ley.
Asimismo el argumento se ampara en que "son empresas de renombre reconocido en el mundo" pretendiendo ignorar que muchas firmas también "de renombre internacional" son las que explotan a trabajadores y niños en el sudeste asiático, como está largamente denunciado y comprobado. A su vez, justifica en la temporalidad de la tarea, las condiciones de precariedad que puedan existir.
En su argumentación, interpreta que "este infierno inventado" se ve favorecido por la redacción del artículo 145 (bis) del Código Penal y profundiza al poner en duda el "comportamiento anómalo" de magistrados judiciales. Además le exige equilibrio a este ministro de Trabajo y lo que es más grave, a la Presidenta de todos los argentinos.
La pregunta básica es ¿de qué equilibrio hablamos? Porque queda claro -con los dos comentarios editoriales-, que el peso de la fundamentación del diario está de un solo lado. Casualmente el de la producción concentrada a cualquier precio, el de maximizar ganancias sin límite, en el que no se mide ni se valora que se trata de personas. De trabajadores. De una dignidad laboral que hay que respetar. Y de condiciones aptas para que se pueda desarrollar cualquier actividad.
Es importante tener en claro que las irregularidades son concretas. Que la precariedad fue constatada por el accionar de las áreas de inspección laboral (áreas que "casualmente" fueron desmanteladas durante los años de predominio de las políticas neoliberales). Que sin esto, hubiera sido imposible que la Justicia hiciera lugar a la continuidad de la causa. Y que ya hay imputados.
Me permito debatir con el diario porque su lema es "La Nación será una tribuna de doctrina". Así se inscribe en la columna que contiene todos sus editoriales. Así lo dijo su fundador el 04 de enero de 1870. En este espíritu quiero destacar que no hay ninguna razón que justifique la trata de personas ni las condiciones de explotación. Que no se pueden utilizar las necesidades de los trabajadores ni las características aleatorias de la actividad. Que las reglamentaciones laborales son claras. Los derechos humanos también lo son. Que los principios universales sostenidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expresan un piso civilizatorio inderogable. Y que por si esto no alcanzara, está la Ley específica vigente en nuestro país.
En el título del artículo que me incita a polemizar se alude a mentiras en un intento de justificar lo injustificable. Pero la verdad siempre está y en esta nota asoman verdades incontrastables: la puja de modelos, la tensión distributiva, las evidencias y los sectores refractarios a cualquier tipo de inclusión. En pocas palabras, las ideologías. Néstor Kirchner decía y la Presidenta lo sostiene que "no estamos dispuestos a dejar nuestras convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno".
En esa línea es obvio que el Ministerio de Trabajo no está dispuesto a "ser equilibrado" cuando se trata de trabajo ilegal y de trabajo esclavo.
*Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación
domingo, 1 de agosto de 2010
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