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sábado, 21 de noviembre de 2015

Comunicado de la Cooperativa de Trabajo de Pipinas ante las elecciones


PIPINAS ANTE LA HISTORIA
Fundaciones
En 1913 la creación de una estación de ferrocarril dio inicio a un nuevo pueblo llamado Las Pipinas. Surgió en medio de grandes latifundios ganaderos. Don Benjamin Barreto había sido un activo  propulsor de la extensión de vías,  dueños de la estancia Modelo Juan Jerónimo. Este fue  invitado a bautizar las tres estaciones nuevas. Así fue como la primera se llamo Verónica, en homenaje a Doña Verónica Bernal, de Tornquist cuñada política de Barreto. La segunda Monte veloz así lo llamaba al ser el medano mas alto de Juan Geronimo y la tercera la denomino con el romántico nombre de Las PIPINAS

Las Pipinas pertenecían a la alta sociedad de Buenos Aires dos niñitas rubias. hijas de Raúl Dielh llamadas Sara Josefina y Josefina Dielh. Preciosas criaturas que tenían fama de buenas y dulces. Los parientes utilizaban su diminutivo para llamarlas “Las Pipinas” diminutivo de Las Josefinas. Así fue como se bautizo con el nombre de las Pipinas la flamante estación, punta de riel. Estación inglesa, construida prolijamente. Todos sus artefactos hasta el mas minino, importado de Inglaterra. El anden de piedra lajas y el ostentoso cartel que la designaba las Pipinas.

Desde ese momento Pipinas podría dar salida a su producción vinculada al ganado con fuerte presencia de tambos. En torno a la estación se levantaron galpones, algunos almacenes y lugares de comida. La población era dispersa y casi todos los habitantes trabajaban en las estancias. Estábamos en plena época del país agroexportador. El tren llegaba al puerto, y de ahí nuestras materias primas partían para Europa. Allí desembarcaba también lo que importábamos de allá. Máquinas, si, pero también ropa, zapatos, sombreros y aún alimentos como el aceite y condimentos como la sal.
La primera guerra mundial 1914-18 asoló a Europa y cortó las rutas para exportar e importar. El país se vio obligado a producir todo aquello que antes llegaba de afuera, iniciándose algunas industrias. Es lo que se llamaba sustitución de importaciones y fue en aumento a partir de la década del 30.
Entre esas industrias, surgió la del cemento que registra diversos intentos desde fines del siglo XIX debiendo competir con el material proveniente de Inglaterra. A veces las fábricas se destinaban a una sola finalidad, como la construcción de diques en Córdoba entre 1885 y 1890, luego de lo cual se cerraban. Pipinas recibió la visita de dos pioneros Garlot y Verzini que venían desde Córdoba interesados en las materias primas locales. La instalación de la fábrica de cemento Corcemar en Pipinas fue el producto de un proceso de industrialización muy importante en el país que se extenderá por varias décadas. Esa fábrica, que comienza a operar en 1938 y produce la primera bolsa de cemento en 1939 es prácticamente la fundadora del pueblo. Con esa industria se sientan las bases edilicias de la localidad, se construyen paralelamente la fábrica, el hotel y casas para los obreros. Corcemar  donan edificios fundamentales como la delegación municipal,  la iglesia, un club deportivo, el cine y locales de atención médica. El sistema implantado por la empresa proveía a los habitantes de múltiples servicios, desde los sanitarios hasta regalos de reyes  para los chicos. Se ayudaba a quienes querían construir su casa. Todos se sentían contenidos por la fábrica, hasta que en 1991el estado Nacional quita el subsidio al combustible que proveía a Corcemar, poniéndola en jaque y obligándola prácticamente a vender a su competidora, Loma Negra, radicada en Olavarría.
Neoliberalismo y "libre comercio": el desastre
Es que al impulso industrialista de las décadas anteriores le sucedió el sistema económico neoliberal, y no es casual que fuera entonces cuando se produjo el cambio de dueños. Los pipinenses atribuyen al propósito de liquidar la competencia la llegada de Loma Negra al pueblo y su adquisición de la fábrica. Ni bien se instalaron saco el horno, herramienta fundamental para la elaboración de cemento. Con la promesa de abrir una fábrica de cal. Mientras  desmantelaron la fábrica se prescindió de personal y tiraron las casas del barrio  Corcemar  En esa década de los 90 el mercado pasó a ser el dueño del país, y el que dictaba las reglas que debía seguir la población. Menos industrias, más monopolios que barrieron con todo lo que se les oponía y menos compromiso con quienes habitaban la región..
El neoliberalismo es eso, y fue encarnado por una figura que dijo ser peronista, interesarse por la justicia social y los derechos de los trabajadores, pero que de hecho fue contra ellos: el presidente Carlos Menem. Él inició la venta del patrimonio nacional, privatizó todo lo estatal, cerró y levantó ferrocarriles (entre ellos la estación de Pipinas) y se alineó con el imperialismo extranjero.
En Pipinas, tras 10 años de media marcha, la empresa Loma Negra cerró la fábrica y despidió a los últimos trabajadores. Era el trágico año 2001, el del desastre del gobierno de De la Rua donde llevaba la batuta el economista Domingo Cavallo, el mismo año de la fuga de ese presidente inepto y de la represión sangrienta por las calles de Buenos Aires. No es casual que esa fuera la fecha en que la desolación cayó sobre Pipinas.
Reacciones
Fueron momentos de desesperación, de angustia, de no saber qué hacer. Angustia que no fue solo de Pipinas. En todo el país la gente, desesperada, procuraba organizarse. Al corralito, limitación para extraer fondos de las cuentas bancarias, se respondió con asambleas barriales cuya finalidad pronto se extendió a otros problemas. Surgieron formas de economía solidaria como el trueque, cuyas expresiones pronto pusieron a la Argentina a la cabeza a nivel mundial de esa modalidad de intercambio sin fines de lucro.
En ese clima de zozobra y de desastre los pipinenses comenzamos a organizarnos, sobresaliendo los jóvenes como núcleo de  resistencia. En la búsqueda de una salida apareció la posibilidad de hacernos cargo del Hotel de la empresa, abandonado. Nos organizamos como cooperativa de trabajo, otra forma de economía solidaria. Todas esas medidas fueron posibles por el clima de recuperación imperante en el país y la conformación de un movimiento político que impuso principios nuevos, opuestos al paradigma neoliberal.
Riesgos
En estos años la propuesta turística se fue ampliando gracia al nuevo calendario de feriados y la aprobación de leyes que contemplan la actividad a nivel provincial y nacional. Pipinas fue reconocida como Pueblo Turístico, un programa de política Publica que promueve el Turismo de Base Comunitaria  y entró en relación con otras localidades conformando Pueblos que Laten . También Ingresó a programas, PUIS de la Universidad Nacional de Quilmes conformando la Incubadora de Turismo Solidario de Base comunitaria, aspirando a crear el Primer Hotel Escuela Cooperativo y generando un espacio de formación del sector turístico para la región. Y los mas importante fue  el equilibrio económico para  la Cooperativa  que se dio cuando se instalo en el pueblo, y en la sede de la vieja fábrica  un programa  aeroespacial Tronador - CONAE, producto del impulso que la investigación científica ha adquirido en el país, trajo clientes no turísticos al hotel cooperativo.  El Tronador es parte  del proyecto de soberanía Satelital Argentino
Alarma ante el regreso al pasado
El resultado de las últimas elecciones, en especial a nivel provincial, puede poner en riesgo lo obtenido. Si se impusiera el nefasto neoliberalismo, que victimizó y casi destruyó a la localidad, el funcionamiento del hotel corre riesgo. También el programa aeroespacial que es una apuesta al futuro.
Por eso es necesario luchar para garantizar la continuidad de esos movimientos promisorios como el cooperativismo de trabajo, el turismo de base comunitaria, el protagonismo de empresas científicas de punta. De imponerse la derecha puede desencadenarse un nuevo 2001 que en nuestra localidad sería, sin duda, nefasto. Pero las experiencias vividas, el haber conseguido dar vuelta un panorama desastroso deben servir de base para asegurar la victoria del proyecto popular.

Autores: Hugo Ratier – Claudia Díaz

Grupo Nadar   -    Pueblos Que Laten  - Cooperativa Pipinas Viva 

lunes, 16 de noviembre de 2015

La Ciencia se sube al balotaje


Macri y un país de jardines de infantes

Leandro Etchichury

“¿Qué es esto de universidades por todos lados? Obviamente, muchos más cargos para nombrar. Acá hay que hacer jardines de infante (sic)”, afirmó blandiendo ademanes el candidato de Cambiemos, Mauricio Macri, en una jornada realizada en la Facultad de Ciencias Económicas durante el 2014. Se encontraba custodiado por el ex decano de esa casa, José Luis Giusti, quien este año renunció en medio de un escándalo de denuncias de corrupción y violencia doméstica. En año electoral, la declaración se viralizó rápidamente por redes sociales y la TV, lo que sumado a anteriores manifestaciones y la actual falta de precisiones de ese espacio político en materia de educación, ciencia y tecnología llevó a que a distintos representantes del sector manifestaran su repudio y preocupación.
El acto de mayor peso fue el que se llevó a cabo el pasado lunes 2 de noviembre en la Universidad Nacional de Avellaneda, que congregó a unos 30 rectores de universidades nacionales y provinciales, funcionarios, representantes gremiales, estudiantiles, CONICET y de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU); quienes manifestaron su respaldo a la candidatura de Daniel Scioli en defensa “de los logros alcanzados en materia educativa durante los últimos 12 años”, dado su manifiesto compromiso por “fortalecer el vínculo de la educación, la ciencia y la tecnología dentro de un proceso de desarrollo soberano que apunta al bien común y a brindar una educación de calidad y con igualdad de oportunidades para todos”. El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional y rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Ing. Jorge Calzoni, aseguró que “Scioli propone llevar del 6 al 8% el presupuesto educativo y del 0,6 a 1% el presupuesto en ciencia y tecnología. Mientras que Macri no propuso nada. La comunidad universitaria ha reaccionado y se pone en alerta”. Con el mismo objetivo, y bajo la consigna “No nos da lo mismo”, decanos de las distintas facultades de la Universidad Nacional del Centro (Tandil) y representantes de organizaciones gremiales, políticas, docentes, investigadores, graduados, no docentes y estudiantes, se reunieron esa misma semana en la biblioteca central de dicha casa de estudios. Estas movilizaciones se están produciendo en numerosas facultades y plazas del país. El Consejo Directivo de Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA convocó a una “lavada de platos” simbólica en recuerdo de Domingo Cavallo y como advertencia al candidato de los globos amarillos.

Desde el Congreso, el Gobierno viene intentando blindar legalmente algunas conquistas de este tiempo y recientemente aprobó la reforma a la Ley de Educación Superior, sancionada en 1995, reforzando el rol del Estado como “responsable de proveer el financiamiento”, asegurar la gratuidad de los estudios, considerando a la educación superior como un “bien público” y un “derecho humano”. Recientemente, Octavio Frigerio, economista de confianza de Macri había cuestionado la gratuidad de los estudios al asegurar que "la política universitaria que hoy existe es la del más reaccionario y antiprogresista de los subsidios, que es el de la gratuidad".

lunes, 19 de octubre de 2015

Elecciones 2015: ¿La ciencia no se toca?

Diego Hurtado (UNSAM)


¿Las actuales políticas de tecnología y ciencia serán sostenidas por el gobierno que resulte electo en octubre de 2015? ¿La tecnología para un país industrial es la misma que para un contexto de políticas neoliberales?

En el campo de la ciencia y la tecnología, las capacidades políticas para generar los entornos institucionales adecuados y su estabilidad, junto con formas de organización más eficaces, son una medida de lo posible y lo alcanzable. Es decir, una política de ciencia y tecnología capaz de transformar (orientar) las instituciones y organizar a los actores en función de objetivos articulados con las políticas industrial, energética, de telecomunicaciones, de salud, de defensa, etc., es una condición de posibilidad para incrementar en número y densidad los entramados público-privados capaces de mejorar el desempeño de una economía. Desde esta perspectiva, si acordamos que la Argentina de los últimos doce años pudo consensuar un proyecto de país industrial en el marco de un proyecto de democracia inclusiva, podemos concluir que el logro (y la herencia) más importante para el sector de ciencia y tecnología es institucional y organizacional. Con aciertos cruciales –como la creación del MINCyT, la política energética o los enormes esfuerzos de inversión y gestión política para impulsar núcleos estratégicos de desarrollo que, además, fueran capaces de integrar empresas nacionales–, y algunas debilidades persistentes –como la falta de coordinación entre el MINCyT con otros ministerios, como Industria, Planificación o Defensa, o los procesos de “sustitución inversa”, especialmente en el sector automotriz y de electrónica de consumo en Tierra del Fuego–, hoy es un hecho irrebatible que el Estado argentino logró poner en marcha procesos exitosos de gestión de tecnologías complejas... Artículo completo

lunes, 5 de octubre de 2015

Encuentro de la Economía Popular

Leandro Etchichury (Miradas al Sur)



Que un Encuentro de Economía Popular tuviese lugar en la sede de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) fue algo que muchos de los presentes destacaron. Que, a partir de los propios trabajadores, se construya una Universidad, para abordar problemáticas y desafíos del mundo del trabajo y sus actores con perspectiva autónoma, es un signo del nuevo tiempo construido en la Argentina. Así lo dejó ver su rector, Nicolás Trotta, quien, ante un auditorio repleto, se refirió al compromiso que debe tener el sector académico para encontrar soluciones a las diversas problemáticas de los sectores populares, poniendo el desarrollo científico y tecnológico al servicio de una economía que incluya y no expulse. En el marco de la inauguración, el candidato al Parlasur, Jorge Taiana, manifestó que la economía popular “debe organizarse y tener apoyo del Estado, por lo que es imprescindible que se cree el Ministerio de la Economía Popular, para jerarquizar la temática”. Agregó que “hace muchos años que tenemos altas tasas de crecimiento, pero igual hay sectores de la economía que no han logrado tener puestos de trabajo de calidad y con derechos, como se merecen y como corresponde”. El ex canciller puso énfasis en la “redistribución del ingreso con inclusión y con justicia social lograda en todos estos años; sin embargo, esto no soluciona dos problemas que se mantienen: una economía de mercado que no otorga trabajo de calidad para todos y una matriz productiva concentrada y monopolizada”. “Queremos cambiar la matriz productiva de la Argentina, queremos desconcentrarla, desmonopolizarla, hacerla más participativa y darle más peso a la comunidad en las decisiones económicas”, concluyó...

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domingo, 4 de octubre de 2015

Ing. Enrique Martínez en el Encuentro de la Economía Popular

Enrique Martíez es el ex titular del INTI y actual coordinador del Instituto para la Producción Popular (Movimiento Evita).

jueves, 1 de octubre de 2015

Sergio Woyecheszen: Ponencia en el Encuentro de la Economía Popular

El Subsecretario de Industria, Comercio y Minería,  del Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires, delinea los principales desafíos para los próximos años de la economía argentina en el encuentro organizado por el Movimiento Evita

El ARSAT 2 ya está buscando su posición orbital



Tras el exitoso lanzamiento funcionarios y técnicos argentinos expresaron su satisfacción por este nuevo logro en la carrera espacial que lleva adelante la Argentina con iniciativa propia. En Kourou y Benavídez hubo escenas de honda emoción tras el desprendimiento del ARSAT-2 de cohete Ariane 5. La instalación en su posición orbital 81º Oeste llevará unos 15 días, en los que ya se cuenta con la importante experiencia de lo realizado con el ARSAT-1.


Argentina continúa los ensayos de su propio lanzador, el Tronador II, para satélites de menor porte.

sábado, 26 de septiembre de 2015

El desarrollo espacial argentino

Leandro Etchichury
Miradas al Sur




La historia del país en el camino del espacio se remonta a la experiencia pionera de Jorge Newbery con globos aerostáticos y la posterior creación de la Dirección de Aerotécnia en 1927 que llevó a técnicos argentinos a experimentar en el diseño y desarrollo de vehículos teledirigidos y motores para cohetes.  A mediados de los años 40, el ingeniero Teófilo Tabanera -cuyo nombre tomó el Centro que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales tiene en Córdoba- creó la Sociedad Interplanetaria Argentina y en 1952 representó al país en la fundación de la Federación Internacional de Astronáutica. En 1956 se lanzó el “Martín Fierro”, un cohete experimental de pequeño porte que alcanzó los dos kilómetros de altura.  Luego vendrían los lanzamientos de los Alfa y Beta Centauros, la puesta en funcionamiento de la mítica base de lanzamientos en Chamical (La Rioja),  y Juan, el primer monito astronauta que llevó a la Argentina a ser el cuarto país en enviar un ser vivo al espacio y regresarlo en óptimas condiciones.
Durante los años de gobiernos neoliberales con presupuestos flacos y relaciones carnales, se desactivaron los proyectos para el desarrollo de vectores que debían abrir un camino autónomo al espacio; sin embargo el avance satelital eludió recortes y  logró prosperar con el Lusat 1, primer satélite con componentes nacionales; posteriormente llegaron el Víctor 1, que  marcó un sendero que desembocó en la serie SAC (Satélites de Aplicaciones Científicas), el Pehuensat (fabricado por la Universidad Nacional del Comahue), a nanosatélites como el Capitán Beto y el Manolito, elaborados por la empresa privada Satellogic, además de grandes satélites geoestacionarios como los ARSAT.

Política Estado
El 24 de mayo de 2005 se firmó el decreto 532 declarando al desarrollo de la actividad espacial como política de Estado y de prioridad nacional, con dos organismos que han venido perfilando los principales proyectos espaciales del país, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y Argentina Satelital (ARSAT), a los que se suma el Instituto de Investigaciones Aplicadas (INVAP) en la provincia de Río Negro, dadas sus capacidades como integradora principal de los proyectos, con incorporación de una red de proveedores privados, fundamentalmente pymes de base tecnológica.  La Comisión Nacional de Energía Atómica también ha venido aportando sus conocimientos a estas experiencias. Los desarrollos llevados a cabo desde el ámbito del Ministerio de Defensa corren por carril separado, a través del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF), su principal referente institucional.
La CONAE fue creada en mayo de 1991, con la misión de formular el Plan Espacial Nacional, desarrollando el Programa SAC en colaboración con la NASA, que llevó a poner en órbita cuatro satélites, de la A a la D. También lleva adelante el proyecto Sabia-Mar (Satélite Argentino Brasileño para Información del Mar) que es un programa de cooperación con la Agencia Espacial Brasileña, además del Sistema Ítalo-Argentino de Satélites para Beneficio de la Sociedad, Gestión de Emergencias y Desarrollo Económico (SIASGE), compuesto de dos satélites argentinos que conforman la constelación SAOCOM, y cuatro satélites italianos, los COSMO-SkyMed de la Agencia Espacial Italiana (ASI).

Satélites coordinados
La serie SARE está pensada como un conjunto de satélites livianos que trabajan en forma coordinada, con el objetivo de formar una estructura en el espacio para funcionar como un satélite tradicional. Estos artefactos serían lanzados por el Tronador II, nombre que recibe la segunda etapa del proyecto de desarrollo del lanzador espacial argentino que comenzó a fabricarse en la segunda mitad de la década pasada por la empresa VENG SA (Vehículo Espacial de Nueva Generación), en colaboración con numerosas instituciones del sistema científico-técnico nacional, entre las que se cuentan el Centro de Investigaciones Ópticas (CIOP), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA), y el Departamento de Electrotecnia y el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA), ambos dependientes de la Universidad Nacional de La Plata.  Actualmente, se encuentra en fase preparatoria a través de una serie de vehículos experimentales (VEX) que están siendo lanzados desde la base creada en la localidad bonaerense de Pipinas, sobre las ruinas de lo que fuera la fábrica de cemento CORCEMAR, que durante años fue el motor económico y social del pueblo.
ARSAT S.A, por su parte,  es el resultado de la recuperación del Correo Argentino en 2003, después de una gestión privada muy cuestionada, que involucró a Mauricio Macri, de la anulación un año después de la concesión del espacio radioeléctrico en manos de la francesa Thales Spectrum, y de retomar el control de la posición orbital 81 y posteriormente la 71,8, hasta entonces en manos de Nahuelsat, empresa de capitales alemanes, italianos y franceses. En abril de 2006, a través de la Ley 26.092 el Estado decidió su creación con el objetivo de estructurar el Plan Nacional de Telecomunicaciones (Ver página 18).
El recorrido, como dice la presidenta Cristina Kirchner “no fue magia”. La recuperación de capacidades en materia espacial y su proyección a futuro fue de la mano de un importante apoyo estatal al desarrollo científico y tecnológico, que incrementó significativamente la inversión en ciencia y técnica (en 2015 un 400% más que en 2008) y que, tomado en términos de PBI, condujo a la Argentina a ser el segundo país de Latinoamérica, detrás de Brasil y por encima de México y Cuba, con el desafío aún pendiente de alcanzar el 1% del PBI en este rubro. En la actualidad alcanza el 0,7%.
Argentina tiene más cantidad de científicos por millón de habitantes que Brasil (1236 contra 710 según datos del 2011). Un testimonio del esfuerzo, la inversión realizada y el interés despertado por los trabajos en marcha, lo constituyen los 1228 científicos repatriados, los 8000 investigadores del CONICET y los más de 9000 becarios.

ARSAT 2 | Matías Bianchi: “Argentina une a toda América”

domingo, 30 de agosto de 2015

Procesos de innovación en la industria local

Leandro Etchichury (Miradas al Sur)

EL pasado mes de julio, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, junto con el de Trabajo, presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Dinámica de Empleo e Innovación (Endei) 2010-2012, a partir de la cual se puede analizar información y orientar políticas sobre innovación en el sector manufacturero, las capacidades de las empresas para incorporar procesos científico-tecnológicos y su impacto en el empleo. Participaron del relevamiento 3.691 empresas con 10 o más ocupados.
Los resultados señalan que el 60% de las firmas relevadas llevaron a cabo procesos de innovación (84% dentro del rubro de las grandes y 51% de las pequeñas), de ellas el 94% obtuvieron resultados de esos procesos. La inversión total en actividades de innovación (AI) pasó de 10.465 millones de pesos en 2010 a 16.936 en 2012. En las empresas pequeñas (10 a 25 ocupados) y medianas (26 a 99 ocupados) la inversión en maquinaria y equipos representa alrededor del 70% de la inversión, mientras que en las grandes representa poco menos del 50%. La inversión en AI en relación a las ventas totales señala que en el caso de las pequeñas representa el 1,28%, para las medianas el 1,90% y en las grandes el 1,27%. En este último lote, la investigación y desarrollo interna es casi el doble respecto a las pequeñas y medianas. Al observar la distribución de la inversión en AI en relación a las ventas por sector industrial se tiene que el área farmacéutica encabeza el lote con una buena ventaja sobre quienes la siguen, como ser caucho y plásticos, maquinaria y papel. En esa relación, el sector de alimentos, bebidas y tabacos es el que menos invierte, siendo el que abarca el mayor porcentaje de firmas (21%), de ventas (38%) y de empleo (32%). Finalmente señalaremos que las industrias nacionales con mayor participación de personal dedicado a AI son las del sector de material eléctrico, aparatos eléctricos, radio y TV, y la farmacéutica.
Es interesante destacar que el valor agregado por trabajador de las firmas que apostaron a actividades de innovación fue (en miles de pesos) de 327,5, mientras que el de las que no lo hicieron fue de 283,3. La variación del empleo entre los años 2010 y 2012 fue del 5% en las innovativas contra 0 en aquellas que no optaron por esa categoría de inversión.
Este tipo de diagnósticos, al que se le puede sumar la iniciativa Antena Tecnológica entre otros recursos que viene desarrollando el sistema científico nacional, son relevantes para avanzar con políticas específicas que promuevan una economía basada en las nuevas fronteras del conocimiento, camino que se deberá profundizar en la etapa que se abre de cara al futuro gobierno, consolidando los espacios de desarrollo científico y tecnológico, su vinculación con los distintos sectores productivos –contemplando muy cuidadosamente el tipo de aporte que es necesario hacer hacia los sectores de la economía popular– y promoviendo el florecimiento de empresas de base tecnológica que modifiquen la inserción de la Argentina en la economía mundial.

martes, 25 de agosto de 2015

Los modos de la dependencia académica

Entrevista a Fernanda Beigel de la Universidad de Cuyo



El concepto de dependencia académica se refiere a la estructura desigual de producción y difusión de conocimiento construida históricamente en el sistema científico internacional, según explica la socióloga y doctora en Ciencias Políticas y Sociales Fernanda Beigel, que coordinó junto a la profesora egipcia Hanan Sabea el libro Dependencia académica y profesionalización en el Sur. Perspectivas de la periferia (Ediunc-Sephis). En diálogo con Página/12, Beigel asegura que ya no se puede hablar de “imperialismo académico” porque los métodos de influencia de los centros hegemónicos de conocimiento se han refinado, sin que ello implique la merma de su impacto en la definición de agendas y metodologías de investigación. Asimismo, señala a los rankings de universidades y a los sistemas de indexación de revistas científicas como “dos grandes inventos de la cúspide del sistema académico” y alerta sobre la dicotomía generada entre los investigadores argentinos que participan del circuito internacional y los que no.

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domingo, 16 de agosto de 2015

Entrevista al ministro de Ciencia Lino Barañao

Reproducimos la entrevista publicada en Miradas al Sur del ministro argentino de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva

“Hay que poner la innovación al servicio de la inclusión social” 
 Leandro Etchichury

A pocos meses de las elecciones presidenciales, el ministro Lino Barañao dialogó con Miradas al Sur sobre su gestión y los desafíos pendientes en materia científica. –¿Cuáles fueron los primeros objetivos que se propuso cuando asumió su cargo en el flamante Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva? –Cuando asumí como ministro ya llevaba cuatro años en la gestión como presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, con lo que ya tenía un conocimiento del área. Con el gobierno de Néstor (Kirchner) había comenzado el proceso de reconstrucción del sistema. A partir del 2003 pudimos incrementar el financiamiento, subir los salarios, se abrió la carrera de investigador del Conicet. A partir del nuevo ministerio se da un salto cualitativo importante, lo que implicó una serie de ventajas en cuanto a la gestión, porque se facilitó la relación con otras áreas de gobierno que eran necesarias para coordinar acciones que excedían el ámbito de nuestro ministerio. A la consolidación de los equipos se dio en paralelo el desarrollo edilicio. Se armó la nueva sede en el polo donde estaban las ex Bodegas Giol. Y ahora estamos en la segunda etapa que corresponde al Conicet y al Centro Cultural de la Ciencia.

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martes, 9 de junio de 2015

Socio ruso para salir a vender

Por Cristian Carrillo (Página/12)
Desde Moscú

Una de las novedades que aportó la gira por Rusia fue la propuesta que el ministro de Planificación, Julio De Vido, les formuló a los rusos para que ambos países se asocien para vender tecnología nuclear en Sudamérica. Lo mismo ya había sido conversado con los chinos, quienes financiarán y transferirán su tecnología para la construcción de dos nuevas centrales nucleares. “Con los chinos ya estamos hablando para trabajar en conjunto en la venta de tecnología y a los rusos se lo planteamos ayer (por anteayer)”, señaló a este diario el presidente de NA-SA, José Luis Antúnez. “El objetivo es crear una empresa conjunta con naciones avanzadas en esta materia, y exportar desarrollo al exterior”, agregó. Según explicó, los países que tienen un consumo que amerite una central nuclear en la región son Chile, Colombia y Venezuela. Argentina, junto con México y Brasil son los únicos países que cuentan con centrales nucleares.
El gobierno busca que la inversión rusa vaya de la mano de la transferencia de tecnología. Cuando se construyó Embalse, la empresa canadiense Candú le transfirió a Argentina la tecnología para poder desarrollarla en otras centrales de uranio natural y agua pesada dentro del país y eso es lo que ahora permitirá avanzar con la construcción de Atucha III, un emprendimiento que utilizará tecnología Candú y contará además con financiamiento chino. Los rusos construirán en Argentina una central nuclear de uranio enriquecido y agua liviana, tecnología que argentina no maneja, y la intención oficial es negociar como en su momento se lo hizo con los canadienses, aunque en este caso no sólo se busca poder replicar esa tecnología en el país sino también asociarse con los rusos para ofrecerla a otros países de la región. Lo mismo se viene conversando con China. “La posibilidad de una asociación con China para crear una empresa que impulse desarrollos nucleares conjuntos en la región está avanzada”, señaló Antúnez. Por su parte, ratificó que la cuarta central nuclear, a realizarse en asociación con China, comenzará a construirse antes de fin año, en el predio donde funcionan hoy Atucha I y II, en la localidad bonaerense de Lima. En este caso se aguarda por el decreto de expropiación de aquellos terrenos. Según los cálculos oficiales, el reactor de la cuarta central china costará 32 mil millones de pesos, en moneda nacional porque se realizará con trabajo argentino, en tanto, la quinta y sexta arribarán a unos 60 mil millones cada una.

martes, 16 de diciembre de 2014

YPF Tecnología dio el primer paso para generar energía mareomotriz en el Mar Austral


Mucho se habla del potencial de la Argentina en materia de combustibles no convencionales y energías renovables como el viento, el sol y los océanos, entre otros. Sin embargo, hasta ahora son pocos los proyectos reales que se concretaron en esas áreas. Para remediar ese desfasaje, YPF Tecnología (Y-TEC), la empresa de investigación y desarrollo estatal creada entre la petrolera controlada por el Estado y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en 2012, anunció la exitosa colocación de dos boyas meteoceánicas que permitirán estudiar el potencial del Mar Austral Argentino como nuevo recurso renovable para la generación de energía eléctrica.

 Gustavo Bianchi, director de Y-TEC, anunció: “Es para nosotros un hito. Dejamos de hablar de energía mareomotriz y comenzamos a trabajar en ella”. Lo hizo durante la presentación del registro audiovisual de la instalación en alta mar de las boyas Axys y Wavescan, junto al ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio y los científicos que participaron de la misión, Gustavo Seisdedos y Norma de Cristofaro.

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domingo, 7 de diciembre de 2014

Los límites del actual modelo de reindustrialización

Por Claudio Scaletta
Una de las grandes fortalezas de la administración iniciada en 2003 fue el manejo de la política económica y su principal resultado: el crecimiento con inclusión y desendeudamiento. Pero en los últimos años algo salió mal. Hay cuestiones de ciclo económico que son innegables. Un informe de la Cepal conocido esta semana destaca que la región crecerá este año un magro 1,1 por ciento. Sin negar la importancia de un contexto global contractivo, aquí interesan exclusivamente las cuestiones internas que cortaron el ciclo expansivo de una década.
De la misma manera que cuando se analizan épocas históricas, siempre es difícil establecer con exactitud el punto de inflexión. Sí pueden, en cambio, detacarse algunos hitos. El primero, con seguridad, fue la intervención del Indec y la consiguiente pérdida de credibilidad social en las estadísticas públicas. Tratándose de la evolución de la macroeconomía, la alteración de estadísticas parece una formalidad, pero fue el surgimiento de una manera de entender la forma de hacer política; la creencia de que para transformar algunos parámetros económicos bastaba con la voluntad. Más concreto: la interpretación extremista del postulado “la subordinación de la economía a la política”, malentendido como “la subordinación de las relaciones de mercado a la voluntad”. El segundo hito fue el llamado cepo cambiario; la creencia, otra vez, de que la formación de activos externos podía combatirse simplemente con restricciones. Fue el nacimiento de un sistema de tipos de cambio múltiples de facto, con todas las discrecionalidades asociadas, y un punto de partida para manejos dudosos de la política comercial, como la regulación de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación condimentadas con el sistema de obligar a exportar para importar, lo que llevó a absurdos como que los importadores “compren” exportaciones, o sea, políticas de efecto nulo en el agregado.
A las formas en el manejo de la política económica, las precedió un factor estructural, también de origen voluntarista, pero preexistente: la creencia de que una economía caracterizada históricamente por sus ciclos de Stop & Go no demandaba planificación. La principal desgracia se expresó en la llegada del déficit energético, situación que hizo palidecer la ausencia de otras políticas sustitutivas de importaciones. En el plano industrial, las armadurías electrónicas representan un enclave deficitario que ni vale la pena analizar, un negocio para pocos sin efecto multiplicador que se traduce en productos caros para quienes pagan la fiesta: los consumidores. Más compleja es la cuestión automotriz. La caída sectorial de 2014 es impresionante: 24 por ciento en los primeros 10 meses según el último informe de la consultora Ecolatina, una señal ineludible de la mala apuesta realizada. Una baja de semejante magnitud, que se “subexplica” por la caída de Brasil, las restricciones a las importaciones y la caída de la demanda interna, indica en realidad las limitaciones del modelo industrial elegido; en concreto, de su inserción internacional y de “regresión sustitutiva”. También explica la estrategia de administración de la restricción externa, un combo que incluyó la restricción de importaciones, situación que, dado el modelo industrial, significó un freno en la producción. En otras palabras: en los últimos años el Gobierno no previó la restricción externa y cuando finalmente llegó, la única decisión fue dejar de crecer. El matiz es que en el último año, el Ministerio de Economía había iniciado una estrategia diferente, pero que fue abortada a partir del acoso del Poder Judicial estadounidense en sintonía con los fondos buitre.
Resta la política cambiaria, otra iniciativa tardía post cepo. Luego de negarse a reconocer el problema de que los excedentes financieros se transformaban a los distintos dólares paralelos por la ausencia de alternativas en pesos, presionando así una devaluación, los cambios en el Banco Central corrigieron el rumbo y, al mismo tiempo, eliminaron también las microdevaluaciones periódicas. No se trata sólo de una “vuelta al ancla cambiaria”, como sintetizan algunas consultoras, sino de asumir que la devaluación no corrige los problemas. Los hechos demostraron que la cuestión cambiaria era inseparable de la inflación. La suba generalizada de precios no era monetaria, pero tampoco resultado de una maldad especial de los empresarios locales en relación con otros países del mundo (inflación oligopólica). Al margen de la discusión por el número verdadero, el último trimestre del año consolidó una baja tendencial de los aumentos de precios. Las explicaciones son dos: la estabilización cambiaria y el freno de la actividad, es decir, de la puja distributiva. El último relevamiento del Estudio Bein difundido este viernes destacó que la inflación pasó de un anualizado del 67,7 por ciento en enero, inmediatamente después del salto devaluatorio, a un 22,4 en noviembre.
Finalmente, esta semana cayó la última interpretación extremista; la idea de que el desendeudamiento siempre es bueno. Haber desendeudado al país fue un gran logro emancipatorio de la última década. Desde los picos post default de 2002 la relación deuda pública/PIB pasó del 166,4 al 39,5 por ciento en 2013. Combinado con el crecimiento de la economía y las reestructuraciones de 2005 y 2010, eso posibilitó que la relación intereses/PIB pase en el mismo período del 3,8 al 1,3 por ciento. Sin embargo, con proximidad de déficit de cuenta corriente, acecho buitre y fuertes vencimientos en 2015, seguir pagando todo con reservas sería un suicidio macroeconómico. Las reservas quedarían en niveles críticos y se desatarían inmensas presiones devaluatorias. Frente a estos datos, el Gobierno decidió abrir la cuenta capital, pagar una parte de los vencimientos del Boden 2015, que suman 6700 millones de dólares, por adelantado y refinanciar, canjeando por Bonar 2024, otra parte a quienes lo deseen. A la vez, también se colocarán nuevas emisiones de Bonar 2024 con una tasa del 8,75 por ciento anual. Si esta operación se completa como prevé Economía, se despejará parcialmente el horizonte financiero y se descomprimirá el nivel de extorsión del Poder Judicial estadounidense, lo que quizá posibilite aumentos de la Inversión Extranjera Directa en sectores hoy clave como infraestructura y, fundamentalmente, energía; lo que se necesita para salir de una economía parada

martes, 26 de agosto de 2014

De Vido le pone numeros a los divagues del presidente de Acindar

Ayer, el presidente de Acindar (siderurgia), Arturo Acevedo, salió a declarar lo mal que la pasó el sector en estos últimos 10 años. No hubo un solo dato. Si mucho del discurso de sentido común neoliberal del tipo: " Se ha generado una división en la sociedad, se ha perdido el respeto por la ley y por el sistema judicial, se ha perdido la calidad y la intensidad de la educación, se ha perdido el concepto del trabajo. Es decir, hay una serie de valores que se han perdido en esta última década, y que además llevarán mucho tiempo revertirse porque temas como la educación, la estructura social, etc., no se revierten en corto tiempo".

Con datos concretos le respondió el ministro Julio De Vid, quien entre otras cosas dijo
 
"La única deuda es la que tiene Acevedo con este gobierno y con este modelo que implementó Néstor Kirchner en 2003 y profundiza la Presidenta, que permitió una expansión de su sector sin precedentes que le reportó cuantiosas ganancias. Lástima que por falta de real vocación industrialista decidió vender la compañía a capitales extranjeros en lugar de apostar por el desarrollo de su país"

martes, 29 de abril de 2014

Datos de la economía Argentina que se publican hoy

Van aquí algunos datos publicados por Ambito Financiero que ocultan las patronales apgropecuarias, las mismas que le hicieron perder a buena parte de los productores trigueros la devolución de las retenciones.

"La Argentina es líder mundial en exportaciones de aceite de soja (45% del mercado global en 2012), harina de soja (43%) y aceite de maní (22%); es el segundo exportador mundial de sorgo (35%), cebada (16,5%) y maíz (16%); es el tercero de aceite de girasol (13%), harina de girasol (12%), harina de maní (10%) y grano de soja (8%) y sexto de trigo (8%). El complejo cerealero-oleaginoso ocupa a más de 28.000 empleados en forma directa y es así uno de los sectores productivos que más dinamiza y aporta progreso al interior del país".

Por otra parte, leemos en Página 12 algo que señaló ayer la Presidenta:  El financiamiento para el sector productivo era en el año 2003 (equivalente a) el 7,7 por ciento del PBI, para alcanzar en el año 2013 al 16,9 por ciento, con un PBI sustancialmente superior, el doble que en 2003.


miércoles, 1 de enero de 2014

jueves, 26 de diciembre de 2013

La derecha dice que hay pobres...

Una vez más, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la muy privada Universidad Católica Argentina salió a revolear números sobre la pobreza en Argentina, que inmediatamente fueron cuestionados por Artemio desde su blog, recordando otros retruques que sufriera el tendencioso Observatorio por el titular del CELS tiempo atrás.

Lo que nos interesa destacar desde acá es el siguiente párrafo del artículo de La Nación que dice:

Destinar millones y millones de pesos a mantener congeladas las tarifas de servicios públicos; otorgar jubilaciones a quienes no hicieron aportes, o incluso a elevar en forma directa los ingresos que llegan a un grupo de hogares no garantiza que se esté transitando un camino de salida de la pobreza, ni muchos menos significa que se esté en vías de reducir las desigualdades sociales, que, por el contrario, tienden a ampliarse con un reparto discrecional de recursos. En un análisis con muy fuertes críticas a la manera en que se administran los fondos públicos destinados a subsidios económicos, la Escuela de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA) advierte en su último informe que, en las políticas sociales, la prioridad debería ser "apuntar al desarrollo de capacidades en los sectores más vulnerables, para que ellos puedan ser gestores de su propio progreso".

Bajo la influencia de las teorías más conservadoras elucubradas en los Estados Unidos, lo que se está proponiendo desde la Universidad Católica es el darwinismo social, la supervicencia del más apto. Ya que entonces sin la intervención deformante del Estado aquellos que no puedan gestionar su propio progreso deberán ser responsables de su propia incapacidad. El cláscio del individualismo yanki. Coeficiente intelectual, selección cultural, la biologización de la desigualdad, son las herramientas intelectuales que nos ofrece la derecha para resignarnos a vivir con algo que ellos no van a solucionar: la existencia de pobres y marginados.

Por ello, queremos rescatar el informe técnico del nuevo equipo económico del Gobierno que considera al gasto público como el principal instrumento del Estado para apuntalar la demanda agregada, fomentar la creación de puestos de trabajo e impulsar la inversión. Ver informe.


domingo, 8 de diciembre de 2013

La sociedad del apartheid

En estos días que se homenajea al líder sudafricano recientemente fallecido es oportuna la nota de hoy de Horacio Verbitsky. En ella, el periodista y titular del CELS toma como casos los de Córdoba, Rosario y la provincia de Buenos Aires, pero nos hizo recordar que un año atrás, saqueos mediante, compañeros de Bariloche nos comentaron sobre cómo también en esa ciudad la policía a través de una suerte de retenes tenía como política bloquear el acceso de los jovenes del alto a la bucólica ciudad del turismo y el consumo.

Aún con todos los avances realizados en estos diez años hay sectores sociales que estructuralmente están siendo relegados de acceder a este desarrollo, y lo que se pretende imponer casi por inercia desde el pensamiento conservador es una suerte de apartheid para que fantasiosamente los incluidos vivan en un nihilismo consumista que puede chocar violentamente contra la realidad, como ocurrió días atrás en Córdoba.

Reflexionar sobre cómo estas sociedades del hiperconsumo se van transformando en segregacionistas es un desafío para la militancia que apoya y trabaja para el proyecto nacional y popular en curso, con el objeto de torcer ese designio de estos tiempos del capitalismo y poder profundizar no sólo el desarrollo económico de la Argentina sino en paralelo el grado de inserción de los sectores populares. O sea, alcanzar la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria.