¿Y para qué vivir, si ya no tienes fe en tu hermano, al que no amas ya? ¡Ya no me digas que se siente! Si no se cambia hoy, no se cambia más... Y tus hijos sabrán, que vendiste tu amor... L. A. Spinetta
lunes, 6 de abril de 2009
Entrevista a Carlos Heller

Le cuesta caminar a causa de una artrosis en sus rodillas y a las que debe operar en lo inmediato, y sin embargo y a pesar de ello, Heller tiene una dinámica particular. Llega sonriente y se presta sin titubear a la sesión de fotos. Luego, cuando ya sumergido en la entrevista se refiera a la política, al hombre le cambiará el color de su cara y la pasión lo hará ir hasta el fondo. Sin excusas dirá que en el conflicto del campo “hay una discusión muy trascendente que es el derecho del Estado a apropiarse de parte de la rentabilidad empresaria, ésa es la discusión de fondo”, la cual comparte. Afirma que en ese tema hay “que volver a discutir todo teniendo en cuenta todos los factores y dentro de ellos, las necesidades del conjunto de la sociedad y no las de un sector en particular, que tiene capacidad de generar rentabilidad y esa rentabilidad tiene que servir para mejorar en parte el tema de la distribución de la riqueza”.
Cuando se le pregunta por el fallecido ex presidente Raúl Alfonsín, dice tuvo “una gestión marcada por las contradicciones que no le son imputables sino que tuvieron que ver con la situación en la que tuvo que gobernar”, y que fue “una persona de bien, de convicciones democráticas y honesto, una virtud indudable”.
Afirma que la centroizquierda tiene propuestas claras y termina rematando que para todas las cosas “hay una solución de izquierda y otra de derecha”.
Por Horacio Aranda Gamboa (El Argentino)
Carlos Heller es un hombre que a diferencia de otros políticos está dispuesto a poner contenido a sus acciones y palabras. Considera que la solidaridad es un valor esencial pero en vías de extinción. El viernes pasado, junto a Daniel Filmus del Frente Para la Victoria, formó parte de un encuentro que reunió a dirigentes del arco de centroizquierda de la Ciudad que plantea la inclusión social, la vigencia del rol del Estado y la redistribución de la riqueza.
–¿En qué consiste el documento que presentaron el viernes y cuáles son sus expectativas?
–La idea es tratar de reunir en un espacio común a un conjunto de fuerzas políticas, organizaciones sociales y referentes alrededor de dos ejes centrales; uno que tiene que ver con la visión crítica sobre la gestión del Gobierno de Mauricio Macri, que a nuestro juicio a mostrado que la supuesta profesionalidad y eficiencia en la gestión no era tal. Lo otro, tiene que ver con el debate a nivel país. Nosotros creemos que hay en juego dos proyectos y defendemos uno que tiene que ver con la reivindicación del rol del Estado y la justicia distributiva.
–¿Cuáles son la cosas que le critican a la gestión de Macri?
–Me tengo que poner a pensar porque tendría que encontrar cuáles ha hecho, en la realidad Macri sigue actuando como si fuera un político en campaña y no un jefe de Gobierno. Uno le escucha decir: “Los porteños estamos cansados de los políticos y es hora de que se dejen de hablar y se pongan a hacer cosas”, como si él los representara y los culpables de gobernar fueran otros; si uno le dice “usted tiene problemas con los maestros y por primera vez en 20 años la Ciudad no va a cumplir los 180 días de clase”, él responde “esto es porque se ha politizado el conflicto”. Se victimiza todo el tiempo.
–¿Cree que no quiere dialogar?
–No, sucede que ante la falta de acuerdos sale a decir que “el Gobierno nacional no quiere dialogar”. Ellos llaman diálogo a que se acepten las cosas que ellos plantean.
–¿Piensa que la subejecución del presupuesto es un hecho de ineficiencia o parte de alguna estrategia de gobierno?
–Creo que hay una alta cuota de ineficiencia. Macri durante la campaña decía que llevaba cinco años preparándose para gobernar Buenos Aires pero cuando asumió empezó a improvisar y no hay tema en que no haya habido marcha y contramarcha. Anuncios que se dejan sin efecto, pruebas haciendo cambios en las calles cambiándoles la mano, lo cual muestra que eso era una falacia absoluta. Lo que si tienen es una muy buena agencia de publicidad. Tienen un marketing muy bueno.
–Cuando habla de inclusión social, ¿percibe que el macrismo carece de políticas en ese sentido?
–Efectivamente si uno toma el tema de la villa 31 tiene bien en claro la filosofía de esta gestión. Macri arranca pensando que ese es un lugar de alto valor inmobiliario y que por lo tanto allí debe desarrollarse un proyecto del tipo de Puerto Madero, cuando lo que hay que hacer es reconocer la realidad de un asentamiento donde viven miles de familias y adecuadamente hay que avanzar en la inclusión de esa zona al escenario porteño mejorando las condiciones de habitabilidad. Todos queremos resolver el tema de la inseguridad pero hay una caracterización distinta del fenómeno y por lo tanto de cómo se resuelve. Cuando uno dice que la inseguridad se combate atacando la exclusión social no está diciendo que los pobres son los delincuentes, está diciendo que los ciudadanos excluidos no tienen qué defender y sus valores naturalmente terminan siendo distintos que los del resto de los ciudadanos.
–¿Piensa que la crisis internacional se va a colar en la campaña?
–Cuando alguien me pregunta “¿vos crees que la crisis nos va a golpear?” le respondo “fijate que esa es la primera gran diferencia, todavía estamos discutiendo en que medida nos va a golpear cuando en las crisis anteriores –ninguna de esta magnitud– estábamos discutiendo la magnitud del impacto. Pero eso no significa que estamos blindados, porque nadie lo está. Los gurúes siguen recomendando ir a políticas procíclicas, que la agravan a diferencia de las políticas contracíclicas que tienden a evitar los efectos y entonces, si hay una caída en el comercio internacional la solución debe ser fortalecer el mercado interno. Eso es lo que se juega en las elecciones.
–¿Lo sorprendió el adelantamiento de las elecciones? ¿Coincide?
–Empiezo al revés, lo deseable sería que los calendarios electorales fueran siempre conocidos y no modificables. Una semana antes de que la Nación adelantara sus elecciones uno leía con absoluta normalidad que Macri estaba analizando entre dos posibilidades, desdoblar e ir en junio o unificar para aprovechar el impulso y a nadie le parecía mal. Un buen día Macri dijo “decidí que las elecciones son en junio” y eso tampoco a nadie le pareció extraño, era la decisión de alguien con autonomía para decidir. En esa circunstancia el Gobierno nacional actuó con reflejos rápidos e imaginó que se le quiso armar un escenario de campaña electoral continuo y en medio de la crisis tenés todo exacerbado y a todo el mundo discutiendo.
–En la elección anterior usted fue por Diálogo por Buenos Aires, junto a Ibarra y Bonasso. Ibarra en este momento reniega del FpV, ¿qué sucede con usted en ese sentido?
–Yo justifico la existencia de Diálogo por Buenos Aires, por lo tanto si hoy hay un corrimiento es de esa proposición original fundacional. De cualquier manera nosotros y yo personalmente mantengo diálogo con Ibarra. No hemos decidido que ese espacio deje de existir, tenemos diferencias y estamos viendo si somos capaces de saldarlas. Nuestra vocación es llegar a un acuerdo y tener una representación política unificada.
–¿Qué le puede aportar su partido y su figura a ese posible armado?
–Mi partido es nuevo y tiene una conformación de fuerte inserción en los sectores medios de la sociedad y yo puedo decir que soy una persona de enorme experiencia en la gestión y que no ocupó nunca un cargo en la estructura del Estado y creo tener una trayectoria de manejo de lo público en Credicoop con transparencia, eficiencia y participación.
–Su campaña hace eje en que usted resiste cualquier archivo. ¿Quién es Carlos Heller?
–Es difícil hablar de uno, me considero una buena persona, muy amiga de los amigos, muy solidaria. Si usted toma el ejemplo del equipo de dirección que tenemos en el banco, todos empezaron a trabajar hace 20 o 30 años y son solidarios entre sí. Creo que mi conducta ha influido mucho. Siempre digo que puedo soportar no sólo un archivo sino un análisis de mi manifestación de bienes y si alguien me encuentra algo, no sólo lo dono sino que me borro de todos lados. Haber trabajado en la conducción de una empresa financiera, haber estado en los lugares que he estado y mostrar que no me he contaminado y que no soy contaminable, creo que es un enorme atributo en una sociedad que reclama esos valores.
domingo, 5 de abril de 2009
Chismes de pasillo

La reciente crítica desde algunos medios de comunicación a la Secretaría de Agricultura por la falta de actualización de los datos respecto de las estimaciones de la producción agropecuaria, amenaza con convertirse en un anexo del tema INDEC.
La falta de transparencia en el manejo de estos datos estadísticos ha sido objeto de un profundo debate y de fuertes críticas de la oposición, circunstancia que le sirve de sustento a sus diatribas contra un gobierno que pretenden calificar de autoritario y poco afecto al consenso (es decir a hacer lo que ellos y el poder desean).
A esta altura de los acontecimientos uno sospecha que esta situación reporta más perdidas que ganancias al gobierno nacional, más cuando se acaba de sumar a las críticas un organismo como el CELS.
Pero como todo en la vida no es blanco y negro vale la pena prestar atención a lo escuchado en los pasillos de la Secretaría de Agricultura, donde se dice que desde el Ministerio de la Producción han puesto en duda los datos que proveen algunos de sus delegados y que sirven para hacer estas estimaciones. De hecho, se sabe de uno de ellos, de la provincia de Buenos Aires, que además de ser productor agropecuario es un furioso "anti K": "el problema del campo sólo se solucionará cuando se vaya “esta” (se supone que Cristina)", se lo ha escuchado decir. Quienes lo soportan despotricar dudan de su objetividad a la hora de medir, ya que además su fuente de información son los propios productores de su zona, que dice están muy mal. Mientras tanto aprovecha una de sus visitas de trabajo a Buenos Aires para comprarse un inodoro de $1.000 para su nueva casa.
Felipe II y su corte sojera

Recuerda Horacio Verbitsky en su artículo de hoy en Página 12: "(...) Un dato que incluso algunos calificados investigadores desconocen es que el principal impulsor de la autorización de la soja RR y el glifosato fue el ingeniero Héctor H. Huergo, a quien Solá designó como director del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA, donde permaneció entre febrero y noviembre de 1994. Su esposa de entonces, Silvia Mercado fue la agente de prensa de Solá. El ingeniero agrónonomo e historiador Alberto Lapolla, quien renunció como responsable agrario de Proyecto Sur cuando Claudio Lozano votó en la Cámara de Diputados en contra de las retenciones, como reclamaba la Sociedad Rural, fue compañero de facultad de Huergo. Allí ambos conocieron a Solá, que era unos años menor. Lapolla recuerda que por entonces, Huergo era el dirigente estudiantil del Partido Obrero Revolucionario Posadista. Luego se acercó al frigerismo y en vez de escribir en Voz Planetaria, que era el órgano oficial del POR, ingresó a Clarín, donde desde 1971 dirige el Suplemento Rural. Huergo también preside la Asociación Argentina de Biocombustibles, tiene una consultora en agronegocios y fue el introductor en el país del modelo norteamericano de las ferias abiertas, que Clarín y La Nación aplican en la empresa conjunta Expoagro. Lapolla agrega que durante el gobierno de Alfonsín, Cavallo propuso desde la Fundación Mediterránea “volver al modelo agroexportador que tuvo la Argentina en el pasado”. Cavallo lo llamó “agro petropower” y otro compañero de Huergo y Solá, Héctor Ordóñez, “una Argentina verde y competitiva” que implicaba dejar de lado el proceso de industrialización. El ingeniero agrónomo Luis Polotto, quien militó con Solá en la agrupación estudiantil Cimarrón, cuenta que al asumir con Menem, Solá convocó a varios ex compañeros y les preguntó quiénes estaban dispuesto a acompañarlo para hacer “lo contrario a lo que siempre dijimos”. Polotto trabajaba en esos años en la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, la cual propuso investigar los efectos que podría tener la introducción de la soja transgénica. Pero Agricultura y el INTA respondieron que era un tema de su competencia, la secretaria María Julia Alsogaray no insistió y Solá firmó el permiso. Lo hizo en dos resoluciones notablemente escuetas. La 115, del 14 de marzo de 1996, estableció el método de solicitud de autorizaciones para “la experimentación o liberación de la semilla de soja transgénica”. La 167, del 3 de abril de 1996, autorizó a producir y comercializar la semilla y los productos y subproductos de la soja “tolerante al herbicida glifosato”. Ese mismo año, Huergo creó el canal Rural de televisión por cable. Jorge Rulli, quien era titular de la Comisión Nacional de Diversidad Biológica dependiente de la Secretaría de Agricultura le reprochó a Huergo que violara los pactos firmados por la Argentina sobre biodiversidad. Huergo le contestó que se había quedado en el pasado: “Hoy la biodiversidad se hace en los laboratorios”. Para Lapolla las autorizaciones deberían emanar del Ministerio de Salud, ya que es imposible obviar los efectos de los transgénicos sobre el ecosistema, sobre la selección natural y sobre otras especies, como la maleza, que no pueden evaluarse en un par de años y sin una investigación multidisciplinaria, compleja y cara. “Ya entonces Huergo era un empleado de Monsanto. Desestructuró el INTA, transfirió el capital genético estratégico para el país a las empresas privadas como Monsanto y Nidera, les permitió el acceso a los archivos secretos del INTA, cuyos equipos de investigación también fueron comprados por estas empresas. Esto le permitió a Monsanto crear la soja RR sobre la base de la variedad de soja natural desarrollada en la Argentina para los suelos del país. Quienes estaban en desacuerdo fueron despedidos del INTA. Así se perdió, entre otras, una variedad de maíz resistente a las sequías, que hubiese sido muy rentable para los pequeños productores y podría haber competido contra la soja transgénica. Huergo hizo todo esto, pero el impulsor decisivo del avance de la soja transgénica en la Argentina fue el propio Solá”, concluye Lapolla."
viernes, 3 de abril de 2009
Caretas

FONDOS FUGADOS
Los 200 investigados por lavado de dinero en la República Argentina
Un "arrepentido" de JP Morgan en Nueva York reveló cómo empresarios argentinos sacan dólares del país. En la lista de sospechosos figuran Magnetto (a la derecha en la foto) de Clarín, Blaquier, Costantini, Bemberg y Cartellone.
Crítica de la Argentina
Cuando Diego Slupsky, secretario del Juzgado Federal Nº 12, entró a las oficinas del JP Morgan en el piso 22 de Madero 900, una mezcla de pánico y sorpresa dominó la escena. Slupsky dijo que se trataba de un allanamiento por orden judicial, y eso borró de inmediato la sonrisa profesional de todos los empleados.
–Necesitamos constatar el soporte magnético de las operaciones –explicó al responsable.
–Nos interesan más que nada los clientes de altos recursos –señaló, mientras los peritos de la policía amontonaban CD, carpetas y servidores como si fuera una liquidación de Navidad. Uno de los empleados lograba mantener la calma con la vista fija en un calendario de escritorio, hasta que advirtió lo que estaba mirando: era el viernes 13. Algo malo iba a pasar.
Dos o tres minutos después en las oficinas centrales de Park Avenue 345, quinto piso, había un nombre a flor de labios, mezclado con insultos del peor slang.
Hernán Arbizu, el argentino, estaba dispuesto a hablar. Media hora más tarde, en la sala de reuniones, discutían un plan de contingencia que recién dieron a conocer el lunes 16 en un cable de la agencia Reuters: “JP Morgan Securities presentó una demanda contra un ex ejecutivo argentino que administraba más de 200 millones de dólares en activos de clientes ricos con negocios en la Argentina y Chile […]. La demanda señala que Arbizu robó información confidencial y solicitó al tribunal del distrito de Nueva York que impida al acusado difundirla”.
Ésta no es la historia de un testigo, sino la de un protagonista; sus detalles revelan una extensa lista de argentinos investigados hoy por lavado de dinero, él los ayudó a hacerlo.
UN ARGENTINO EN LA AVENIDA PARK. Hernán Arbizu tiene 39 años y prolijo aspecto de burócrata del Primer Mundo. Es rubio, alto y está prolijamente afeitado. Podría ser farmacéutico, o ingeniero, pero es en verdad economista. Vive desde hace mucho en la selva de los bancos: ingresó a los 23 a la City porteña y trabajó en Tutelar Financiera, en el Deutsche Bank y en el City.
En 2002 consiguió trabajo en la Unión de Bancos Suizos en Nueva York. Y el 6 de noviembre de 2006 entró al JP Morgan, la primera empresa en el mundo que superó los mil millones de dólares de capital. Quizá Arbizu lo desconociera; es historia argentina de fines del siglo XIX: en 1885 le prestó al Estado 42 millones de pesos oro junto a las casas Baring y Murrieta.
Durante la presidencia de Roca, y por gestión de Carlos Pellegrini, Morgan le prestó otros 8.400.000 pesos que el gobierno garantizó con las rentas de la Aduana, al tiempo que se comprometió ante los bancos Morgan, Baring y París a no pedir nuevos préstamos a menos que los propios bancos lo autorizaran. Fue la primera vez que el Estado argentino permitió una intromisión de bancos extranjeros en la política interior.
Pero Morgan ya no está en el 23 de Wall Street, como en aquellos años, y Hernán Arbizu disfruta de su cómodo sillón en el quinto piso de Park Avenue al 300, a media cuadra de la casa central, detrás de un cartel que anuncia, con discreción, un eufemismo: “Banca privada”. Así definió Arbizu su trabajo ante el juez: “Administración de activos líquidos (inversiones), creación de estructuras de administración de riqueza con fines hereditarios, ayudar a clientes para crear estructuras con las que ocultar la verdadera titularidad de los activos (esto se debe a que en muchos casos los activos no son declarados en los países donde viven los clientes), y préstamos en la Argentina usando como garantía activos no declarados depositados en el exterior”. Arbizu pasaba tres semanas en la Argentina y una en Nueva York. Trabajaba, claro, en la oficina de Catalinas allanada. Su objetivo para 2008 –bajo fuerte presión– era aumentar su cartera, que ya era de 500 millones de dólares, en 150 millones más.
La declaración del arrepentido ante el juez Torres no puede ser más clara: se titula “Mi error”. En ella Arbizu se declara culpable de haber hecho transferencias no autorizadas y falsificar una firma, lo que terminó perjudicando a un cliente argentino: Natalio Garber, el ex dueño de Musimundo.
En los años del corralito, cuando Arbizu trabajaba en UBS, le ofreció a un ahorrista chaqueño que quería sacar su dinero al exterior un mayor interés que el prometido por el banco. Esa diferencia generó un hipotético saldo a favor que, claro, no era real.
El chaqueño quiso retirar su dinero y Arbizu sacó el dinero faltante de la cuenta de unos clientes paraguayos, los Acevedo Quevedo. Durante dos años Arbizu rezó para que los paraguayos no pidieran su dinero, pero finalmente sucedió.
Viajó entonces a Paraguay y desde allí hizo una transferencia de 2.800.000 dólares de la cuenta de Garber a la de Acevedo, falsificando la firma de Garber quien, tiempo después, advirtió que faltaba dinero en su cuenta.
Arbizu, quien se considera “un arrepentido del mundo de las finanzas”, relató en su declaración las dos maniobras principales hechas por el JP Morgan:
–Buscan captar nuevos fondos, sobre todo los provenientes de la venta de empresas, y una vez afuera esos fondos evaden obligaciones tributarias.
–Suelen actuar “en complicidad” con las AFJP: cuando una empresa efectúa una oferta pública a través del banco, las administradoras de AFJP compran la emisión primaria o secundaria, aunque no sea un buen negocio. Cerrada la operación, los fondos son sacados del país por el cliente y administrados por el banco en Suiza o Estados Unidos.
AUSTRIA, UN SEGUNDO HOGAR. Las normas de ética del JP Morgan (sí, ética, leyó bien) aconsejan rechazar a empresarios muy vinculados a gobiernos, o a funcionarios.
La mayoría de sus clientes superan los 20 millones de dólares en depósitos, y a la hora de armar los “prospects” (potenciales clientes) la discusión sobre el dinero de la corrupción es un tema recurrente: ¿a partir de qué generación el dinero comienza a ser genuino? Si el abuelo fue narco, ¿el nieto puede ser cliente? En una de las reuniones de ejecutivos, por ejemplo, fue rechazada “por un problema de carácter” la empresa Electroingeniería, con sede en Córdoba y muy cercana al kirchnerismo. También se negaron a manejar dinero del banquero Ezquenazi.
Pero el truco más encantador utilizado por el banco es una herencia –hasta ahora desconocida– del ex ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz: el “Convenio entre la República Argentina y la República de Austria para evitar la doble imposición con respecto a los impuestos sobre la renta y el capital”, luego transformado en ley 22.589 firmada por Galtieri, Alemann, Lacoste, Saint Jean y Costa Méndez.
El convenio, llanamente, dice que si un argentino compra bonos de la deuda austríaca le cede al gobierno de ese país el derecho de cobrar impuestos por esa inversión. Pero en la práctica Viena nunca los recauda. Esto es: si compro 10 millones de dólares en bonos de la deuda austríaca no pago ningún impuesto en la Argentina, evitando así el 1,25% sobre el total de Bienes Personales y el 35% de impuesto a las Ganancias.
Los bonos austríacos son seguros, pero poco rentables; después de invertir todo el año en opciones más ventajosas, los empresarios compran a fines de diciembre bonos austríacos, que es lo que presentan a la AFIP, y así evaden de manera legal. En enero y febrero vuelven a las opciones tradicionales, y venden los papeles de Viena.
AQUÍ ESTÁN, ÉSTOS SON. De la lista entregada por Arbizu a la Justicia aquí se reproduce sólo una parte, ya que son más de veinte carillas. Muchas de las cuentas tienen nombres de fantasía y son “empresas” radicadas en el exterior, la mayoría sin ninguna actividad comercial: son todas las terminadas en “Inc.”, “Corp.”, “Ltd.”.
Las cuentas más chicas se utilizan para pagar gastos corrientes en Estados Unidos (las expensas de un piso en Miami, por ejemplo, o una tarjeta de crédito), o también pueden marcar el retiro del cliente, que deja un resto para evitar el cierre de la cuenta. Varios números de cuenta se repiten con diferentes nombres: corresponden en ese caso a la misma empresa o familia, por ejemplo el Grupo Clarín, o la familia Constantini.
En la lista presentada al juez, los Bulgheroni son los principales clientes, con depósitos por 1.500 millones de dólares entre Bridas, Plus Petrol y Torno Constructora. En la siguiente, sobresalen los depósitos de Ernestina Herrera de Noble por 154 millones. La Justicia los investiga por lavado de dinero y, eventualmente, evasión impositiva.
Éstos son los detalles correspondientes al Grupo Clarín:
Están Ernestina Herrera de Noble, el CEO Héctor Magnetto, otros directivos (y ex directivos), sus familiares, empresas conocidas del Grupo y otras desconocidas.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Ernestina Laura Herrera de Noble 32407608.00 (154.482.039,49)
* Silkwood Investments Limited 32407608.00 (32.540.047,75)
* Mather Holdings Limited 32407608.00 (27.828.341,17)
* Mulberry Group Inc 32407608.00 (15.891.832,59)
* Alagon Investments 32407608.00 (9.412.774,20)
* Robin Bay LLC 32407608.00 (9.409.895,98)
* Antonio Román Aranda 32407608.00 (9.328.975,06)
* Alma Rocío Aranda 32407608.00 (9.328.524,99)
* Aranda José & Noemí Alma 32407608.00 (5.526.415,00)
* Grupo Clarín Services LLC 32407608.00 (3.766.877,90)
* Grupo Clarín SA 32407608.00 (3.596.810,12)
* Ara International Holdings Limited 32407608.00 (2.989.827,46)
* Ernestina Laura Herrera de Noble & Felipe Noble Herrera 32407608.00 (2.331.423,35)
* Ernestina Laura Herrera de Noble y Marcela Noble Herrera 32407608.00 (2.320.179,39)
* Inversora de Eventos S.A. 32407608.00 (1.617.461,68)
* Héctor Horacio Magnetto 32407608.00 (1.299.574,88)
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Héctor Mario Aranda & Claudia Felicitas Martín de Aranda 32407608.00 (1.109.639,86)
* Guareschi Roberto Pablo y Alejandra P. 32407608.00 (881.533,10)
* Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. 32407608.00 (656.248,44)
* Nob Corporation AVV 32407608.00 (315.556,49)
* Compañía de Medios Digitales S.A. 32407608.00 (312.704,95)
* Tele Red Imagen S.A. 32407608.00 (272.532,82)
* 1999 Ernestina Laura Herrera de Noble Trust 32407608.00 (249.131,49)
* Teledeportes Paraguay SA 32407608.00 (172.657,14)
* PEM SA 32407608.00 (26.548,68)
* PRIMA S.A. 32407608.00 (22.586,43)
* Tele Net Image Corporation 32407608.00 (13.556,45)
* Cadena País Producciones Publicitarias 32407608.00 (9.316,43)
* Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. (Clarín) 32407608.00 (9.104,72)
* José Antonio Aranda 32407608.00 (7.963,88)
* Felipe Noble Herrera 32407608.00 (4.464,24)
* Teledigital Cable S.A. 32407608.00 (3.920,84)
* Roberto Pablo Guareschi 32407608.00 (3.037,38)
* Televisión Satelital Codificada 32407608.00 (741,99)
* Radio Mitre 32407608.00 (541,66)
* Artes Gráficas Rioplatense SA 33438808.00 (1.853.937,18)
* Multicanal 33438808.00 (757,96)
–Las firmas y los nombres que siguen están relacionados con la familia Priu, sus parientes políticos y descendientes. Jorge Priu fundó la petrolera San Jorge en los 60, y fue vendida en 1999 por 1.200 millones de dólares. Su yerno es Juan Scalesciani, del grupo inversor El Rosario, que entre otras cosas remodeló el Palacio Duhau que gerencia la cadena Hyatt. Están ordenados por números de cuenta:
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Jorge Priu 89545008.00 (5.730.039,04)
* Norberto Eduardo Priu y Ana María Priu 1999 Trust 9708228608.00 (17.905.144,48)
* Morgan Trust Company of the Bahamas LTD AS TTEE BT-2548 9708228608.00 (69.542.204,94)
* Fox River Grove LTD 9708228608.00 (24.357.555,70)
* Rosendale Investments Holdings Ltd 9708228608.00 (19.815.615,86)
* Paul Priu 1999 Trust 9708228608.00 (3.898.034,93)
* Classic Liberalism Irrevocable Trust 9708228608.00 (3.468.321,97)
* Tony Priu 1999 Trust 9708228608.00 (3.886.791,34)
* Ana María Priu-Cambo 1999 Trust 9708228608.00 (5.831.740,50)
* Norberto Eduardo Dynasty Trust 9708228608.00 (2.344.914,45)
* Diana Stella Bain Trust 9708228608.00 (789.368,90)
* Norberto Eduardo Priu 9708228608.00 (338.861,28)
* Fundación Instituto Leloir 9708228608.00 (473.972,77)
* Ana María Priu 9708228608.00 (214.285,24)
* Diana Stella Bain 9708228608.00 (154.604,06)
* Norberto A. (Toni) Priu 9708228608.00 (63.964,79)
Asociación Civil Siempre Ayuda
* Nunca Danes Charitable Trust 9708228608.00 (24.331,50)
* Fundación Instituto Leloir Charitable Trust 9708228608.00 (1.157,53)
Fundación Friedrich A. Von Hayek
* Irrevocable Trust 9708228608.00 (970,26)
* Normatil S.C.A. 89546708.00 (42.644.737,26)
The Foundation Institute Leloir
* Expansion and Renovation Trust 89546708.00 (233.447,15)
* Norberto Priu 89546708.00 (14.231,36)
* María Marta Scalesciani 89547208.00 (6.164,64)
* Batuque Sociedad en Comandita por Acciones 89545008.00 (87.226.468,88)
* Apocope Swift Limited 89545008.00 (182.618,67)
* Ganapia Inc 89545008.00 (138.756,74)
* Minooka Holdings LTD 89545008.00 (132.204,75)
–Familia Costantini. Hay cuentas a nombre de Eduardo, su hijo Tomás, y demás familiares y varias de sus empresas, como Consultatio y Nordelta.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Consultatio S.A. 38246708.00 (13.710.314,42)
* Consultatio Inversora S.A. 38246708.00 (7.202.192,26)
* The Film Investor L.L.C. 38246708.00 (1.374.560,11)
Mariana Costantini & Ricardo Aníbal
* Estévez y Alejandro Estévez 38246708.00 (1.143.442,13)
* The Latin American Film Company LLC 38246708.00 (972.613,52)
* Consultatio Asset Management GFCISA 38246708.00 (922.907,72)
* Eduardo & Mariana Costantini 38246708.00 (868.833,89)
* Nordelta S.A. 38246708.00 (800.766,91)
* Quetzal Advisors Inc. 38246708.00 (450.000,00)
* Investor Office Group S.A. 38246708.00 (416.619,05)
* Compañía Inmobiliaria San Martín de Tours 38246708.00 (254.027,76)
* Fundación Eduardo Costantini 38246708.00 (1.445.221,71)
* Eduardo F. Costantini Jr. 38246708.00 (110.000)
* Teresa Correa Ávila 38246708.00 (83.407,19)
* The Costantini Film Company LLC 38246708.00 (60.632,69)
* Las Garzas Blancas S.A. 38246708.00 (50.000,00)
* María Soledad Costantini 38246708.00 (19.668,14)
* María Teresa Costantini 38246708.00 (12.400,30)
* Mariana Costantini 38246708.00 (12.007,24)
* Tomás Costantini 38246708.00 (5.783,66)
–Familia Quentin-Caraballo, dedicada a los fondos de inversión agrícolas.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Claudia Caraballo de Quentin 98494408.00 (22.440.751,88)
* Pampa Agribusiness Fund L.P. 98494408.00 (5.069.675,49)
* Estanar Estancias Argentinas S.A.R.I.C. 98494408.00 (19.583,17)
* Pampa Management S.A. 98494408.00 (7.019,67)
* Farmamundo.com 98494408.00 (6.821,13)
–Cuentas del empresario Rodolfo Costantini, de Frigorífico Rioplatense, fundado por su familia en 1974.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Frigorífico Rioplatense 1772641309.00 (54.656,51)
* Rodolfo Costantini 1772641309.00 (314.154,95)
* Rafor S.A. 1772641309.00 (6.882,27)
–Cuentas vinculadas al sitio web Mercado Libre, donde se comercializan productos on line. Están Hernán Kazah, vicepresidente ejecutivo de Operaciones, y Nicolás Szekasy, vicepresidente ejecutivo de Finanzas.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Mercado Libre Inc. 220647545.00 (11.816.105,87)
* Nicolás Szekasy & Gloria Goldstein de Szekasy 220567151.00 (1.008.834,53)
* Calistonga Investments Corp. 220567151.00 (4.051.961,93)
* Hernán Kazah & Paola Virginia Fagioli 220567191.00 (553.728,69)
* Hernán Kazah 220567191.00 (14.901,01)
–SIF Investments corresponde a descendientes de la familia Bemberg, ex propietaria de la cervecería Quilmes.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* SIF Investments L.T.D. 220508331.00 (7.662.864,43)
–La familia Melhem fue dueña de una parte de la cervecería Bieckert, tenía la licencia de las zapatillas Reebok, intereses en la industria del plástico, etc. Hoy tiene la firma TYAX SA, ex Panam Group.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Miguel Alberto Melhem 9702100808.00 (3.185.431,62)
* Marcel Erwin Melhem 9702100808.00 (3.114.336,87)
* Martha Susana Espejo de Melhem 9702100808.00 (585.462,01)
* Mónica Marta Melhem 9702100808.00 (505.667,42)
* Miguel A. Melhem & Marcel E Melhem & Eduardo M. Nicora 9702100808.00 (159.688,94)
* Viamex S.A. 9702100808.00 (100.047,69)
* Madko S.A. 9702100808.00 (422.559,75)
* Syar S.A. 9702100808.00 (39.146,57)
* Fibrafil S.A. 9702100808.00 (7.894,22)
* Da Verde L.L.C. 9702100808.00 (3.190,81)
* Tyax S.A. 9702100808.00 (1.740,04)
* Moplo S.A. 9702100808.00 (1.738,76)
–Esta cuenta está vinculada a la empresa José Cartellone Construcciones Civiles S.A.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
María Rosa Cartellone & Laureano
* Rau Rauek & Gerardo Raúl Rauek 220654494.00 (351.966,32)
–Cuentas de la familia Lutz, dedicada al agro.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Juan Jacobo Lutz & Irma Haydee Ojeda de Lutz 220497738.00 (6.757.897,35)
* Orlando Lutz Fogar & Néstor Lutz Ibarra 220497738.00 (150.229,50)
–Directivos de Estancia María la Linda S.A.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
* Enrique Boilini & Carolina P. Augugliaro 22067488.00 (5.992.980,00)
–Estas cuentas corresponden al ex director del Banco Bansud.
Nombre Cuenta (Total en U$S)
Leonardo Anidjar &/or Silvia Josefina
* Lifschz de Anidjar 9700822908.00 (2.486.390,07)
* Leonado Anidjar 9700822908.00 (12.913,62)
Hernán Arbizu tiene una hermana a la que define como “militante religiosa”. Durante años su hermana le cuestionó su trabajo. Ahora la recuerda en su descargo ante el juez: ”Por haberle faltado a mi mujer y a mi hijo –dice–, a mis padres y a mi familia, a mi hermana tan especial, que de alguna forma me lo venía observando, es que estoy en este juzgado. Para cumplir con lo que deba cumplir, arrepentirme ante los hombres y Dios, y ayudar a que no se produzcan, en lo posible, situaciones como las que he visto y controlado, y de las que he participado”. ¿Se hará justicia?
INVESTIGACIÓN: J L /LUCIANA GEUNA/ JESICA BOSSI
Cumbre del G-20

Optimismo: “Un nuevo orden mundial está emergiendo. El Consenso de Washington está muerto. Estamos frente a un giro histórico. El secreto bancario es cosa del pasado. Ya no habrá recompensas a los que fracasan. Cada una de esas frases fue pronunciada ayer por el primer ministro inglés, Gordon Brown, y por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como conclusión de una reunión histórica del Grupo de los 20. La declaración final de la cumbre aspira a ser tan contundente como la crisis económica que la motivó. Su tono fue saludado con entusiasmo por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se congració de que ahora sean los líderes mundiales quienes arremetan contra las bases del neoliberalismo, al menos desde el discurso.” (Página 12)
Sarcasmo: “Se destinará un billón de dólares a apuntalar las economías más frágiles y estimular el comercio mundial. Se aplicará mano dura contra los paraísos fiscales y las bonificaciones; las reglas de juego serán más estrictas y se mejorará el control de las entidades financieras. Se predice que a fines del año próximo, la economía mundial volverá a crecer, esta vez con un 4%. Quien crea en conferencias cumbres, declaraciones finales y otras maravillas, puede irse a dormir tranquilo. (…) Quizás debamos mirar a la globalización como lo que es, y dar un paso atrás. Mejor dejar que China invierta en su propia economía y su descuidada agricultura. Que India se preocupe más por la enorme brecha entre ricos y pobres en su población. Dejar que Europa realmente invierta en educación y en innovaciones sostenibles. Y que de una vez por todas, los norteamericanos ahorren dinero.” (Radio Nederland)
Pesimismo: “Como era de esperar, poco y nada concreto salió de la reunión. Y esto por varias razones. Primero, porque lo que con arrogancia e ignorancia inauditas algunos caracterizaron como Bretton Woods II ni siquiera se planteó la pregunta fundamental: ¿reformar para qué, con qué objeto? Al soslayarse el tema por omisión quedó establecido que el objetivo de las reformas no sería otro que el de volver a la situación anterior a la crisis. Esto supone que lo que la causó no fueron las contradicciones inherentes al sistema capitalista sino aquella ‘exuberante irracionalidad de los mercados’ de la que se lamentaba Alan Greenspan, sin percatarse que el capitalismo es por naturaleza exuberantemente irracional y que esto no se debe a un defecto psicológico de los agentes económicos sino que tiene sus fundamentos en la esencia misma del modo de producción. Segundo: dado lo anterior no sorprende comprobar que el G-20 haya decidido fortalecer el papel del FMI para liderar los esfuerzos de la recuperación, siendo el principal autor intelectual de la crisis actual.” (Atilio Borón, Página 12)
Como vemos hay para todos los gustos, pero la cuestión es que nadie sabe lo que nos deparará el futuro inmediato, así que en el mientras tanto como dice el querido Aldo Ferrer tratemos de que el mundo no nos ahogue y sigamos construyendo la Argentina a partir del ahorro interno (30% del PIB). No se por qué me vino el recuerdo del ex viceministro de Roque Fernández y rector del CEMA, Carlos Rodríguez, cuando por la televisión proclamaba las grandes virtudes que tenía vivir endeudado con los organismos financieros internacionales: “significa que generamos confianza”.
Cumbre de Líderes Progresistas en Viña del Mar. Mares calmos, países embravecidos

Por Claudia Bernazza (Diputada Nacional)
Corría un aire marino, gris, que apenas se hacía sentir y que invitaba al buen ánimo. Era un aire tan propio de Viña, tan chileno. Era un clima y un estado de ánimo. Esa tristeza tan festiva. Esa alegría tan cauta.
Allí, Michelle, correcta y cordial, recibió como anfitriona a sus pares del Sur y a primeros ministros que se definen como progresistas, al menos del progresismo tal como se entiende en Europa: José Luis Rodríguez Zapatero, Gordon Brown y Jens Stoltenberg, el primer ministro de Noruega. Con ellos, y con Joe Biden, segundo de Obama, conversaron Cristina, Lula y Tabaré Vazquez.
Tabaré, como Michelle, cuidó las formas y los contenidos, con posiciones claras en cuanto a las necesidades de un continente que busca desesperadamente su desarrollo. No fue poco, si se tiene en cuenta el tipo de relación que entablaron los países de América Latina con los países centrales a lo largo de su historia.
Pero quisiera hablar de lo que rompió las reglas, las formas, los lenguajes. Las palabras que escuché y que creí que nunca llegaría a escuchar. El asombro que produjeron, que puede perderse en el fárrago de las noticias.
Entre Cristina y Lula dijeron algo que sonó a somos-esto-que-somos-desde-aquí-miramos-el-mundo-desde-aquí-lo-soñamos. Pero estas palabras no valen tanto como a quién y dónde fueron dichas. Los interlocutores y el escenario hicieron la diferencia.
El día anterior, en la cena de bienvenida, hablaron un representante noruego y uno inglés, en perfecto inglés. También habló un ministro chileno. En perfecto inglés. Los argentinos no podíamos creer lo que estaba pasando, algunos chilenos también se enojaron. ¿Estamos tan colonizados que pueda ocurrir que un ministro latinoamericano hable en inglés en una Cumbre que se hace en su país? Aclaro que no sólo sonaba patético sino también innecesario, porque las traducciones eran simultáneas a todos los idiomas.
En este contexto, al otro día dijeron lo que dijeron Lula y Cristina.
Cristina, con una inteligencia que le ahorra lecturas y estridencias, pidió reglas a ser cumplidas por todos que den lugar a organismos supranacionales pensados para la inclusión. Lula, con pasión, agregaba que el mercado internacional era lo más parecido a un casino, donde se fijaban precios según un juego perverso. Nadie los detuvo. La libertad y la paridad eran las dueñas de la escena.
A diferencia de otros líderes, otros escenarios y otras épocas, ni Cristina ni Lula se esforzaron por congraciarse con sus pares del Norte. Sin embargo, o quizás por esta razón, Biden tomó como referencia las preocupaciones de Cristina y un atildado Brown no pudo menos que asentir ante las afirmaciones de Lula: había hecho un llamado a los valores como constructores de las reglas de convivencia internacional.
Ni Cristina ni Lula pidieron compasión, o ayuda, o auxilio. Pidieron reglas claras.
Los que fuimos testigos, agradecidos. La historia no es pródiga en estos capítulos.
jueves, 2 de abril de 2009
Malvinas

“La cuestión de Malvinas ha remitido a la Nación Argentina desde 1833. Como dominio y luego como sustracción, las islas se reconocen como una extensión geográfica en una Nación concebida como una jurisdicción territorial, más que racial o étnica. Coherentemente, la causa nacional comienza a gestarse en el período de la organización Nacional, la centralización del Estado y la definición de sus límites. Pero Malvinas alude a la Nación también en otro sentido, pues casi simultáneamente al nacimiento argumental de los derechos argentinos sobre el archipiélago en la esfera oficial (1910), su incorporación y sobre todo su pérdida aluden al orden político interno. En este proceso Malvinas se invoca como, y se convierte en, la representación de un país que es vivido no tanto como una progresiva conquista sino como una pérdida constante. La recuperación de la pérdida es invocada como la restauración de una edad de oro que quedó en el pasado; la recuperación de las islas se convierte, así, en metáfora de la recuperación final de la Argentina. (…) Después de la guerra, y la rendición, las Malvinas no pudieron regresar a foja cero; la lucha por la ‘recuperación’ se convirtió en ‘una guerra absurda’ por pasar a integrar un pasado enemigo, el del Proceso y las Fuerzas Armadas.” (Rosana Guber, “¿Por qué Malvinas? De la causa nacional a la guerra absurda”. 2001)
miércoles, 1 de abril de 2009
Raúl Alfonsín

En momentos de una ferviente exaltación a la figura de Raúl Alfonsín, creo pertinente (no exento de cierto ánimo provocador al mero efecto de pretender equilibrar los tantos –ya que no es mi intención desmerecer los logros de su gestión como el juicio a las juntas militares, el acuerdo con Chile y el acercamiento estratégico con Brasil-) traer a la memoria las consecuencias que produjo en la Argentina las limitaciones y renuncios de su gestión a lo largo del período 1983-1989.
Para ello qué mejor que transcribir las palabras que Nicolás Arceo y Martín Schorr publicaran en abril de 2006, en ocasión de comentar el libro publicado por Eduardo Basulado.
“(...) Como se analiza en Estudios de historia económica argentina, en el transcurso del primer gobierno de la recuperación democrática se profundizarían muchos de los legados del período 1976-1983. En lo atinente al funcionamiento de la economía local, Basualdo muestra cómo durante la Administración Alfonsín, pari passu una crisis económica de magnitudes pronunciadas en el marco de un escenario internacional desfavorable para la región, se agudizaron el achicamiento y la reestructuración regresiva del sector industrial; se afianzaron los procesos de “internacionalización” y “financiarización” de parte importante del excedente nacional; se registró una bajísima acumulación de capital; se tornaron inmanejables la inflación y los desequilibrios externo y fiscal; y se acentuaron considerablemente la crisis laboral, la caída de los salarios y la inequidad distributiva. Como resultado de estas tendencias, durante estos años se deterioró aún más la situación de los trabajadores y de las fracciones empresarias de menores dimensiones, al tiempo que se afianzaron fuertemente el nuevo poder económico y la “colonización” del Estado por parte de éste. Sin embargo, este proceso no estaría exento de conflictos entre los diferentes factores de poder. En este sentido, Basualdo cuantifica las transferencias intersectoriales de recursos que se verificaron durante el interregno alfonsinista y comprueba que, en un contexto signado por una caída significativa en la participación de los trabajadores en el ingreso, los acreedores externos recibieron una “tajada” importante, pero mucho menor a la percibida por las fracciones predominantes en el nivel interno. En una etapa recesiva, estos sectores experimentaron un notable crecimiento que les permitió consolidar su estructura de grupo económico; ello, de la mano de los abultados recursos estatales con que se favorecieron la promoción industrial, los subsidios a las exportaciones industriales, la continuación y la culminación de la estatización de la deuda privada iniciada durante la dictadura, los sobreprecios en las adquisiciones estatales a sus proveedores, los programas de capitalización de la deuda externa, etc. Ahora bien, semejante transferencia de “ahorro” a estos sectores del gran capital no derivó, ni mucho menos, en un incremento de la inversión (por lo contrario, la escasa formación de capital que realizó el sector privado durante los años ochenta fue financiada casi en su totalidad con fondos públicos derivados de los distintos regímenes de promoción industrial que se aplicaron). La explicación de esta “paradoja” se asocia con las formas que asumió la valorización financiera en esta etapa. De las evidencias aportadas por Basualdo surge que una parte de tales recursos fue remitida al exterior (si bien importante, la fuga de capitales bajo el gobierno radical fue bastante más atenuada que durante la dictadura, dado que por la relativa iliquidez internacional se presentaron muchas menos posibilidades en materia de endeudamiento externo). Y otra parte, muy significativa, se volcó a la “bicicleta financiera” que se registró en el ámbito interno, fundamentalmente como producto del “festival de bonos” con el que el radicalismo financió el elevado déficit fiscal resultante de las múltiples transferencias de fondos públicos hacia la cúpula empresaria local, lo cual dio lugar a una dinámica perversa para la gran mayoría de la sociedad: mientras que la oligarquía diversificada y sus “socios” aparecieron “de un lado del mostrador” dando cuenta de una proporción considerable del desequilibrio fiscal del período, también estuvieron “del otro lado” financiando al Estado nacional a tasas “ruinosas” (lo cual, a su vez, profundizó el déficit de las cuentas públicas). El hecho de que las fracciones dominantes internas hayan tenido una marcada expansión durante los años ochenta en una etapa económica crítica sugiere que durante este período tuvo lugar un nuevo salto en la centralización del capital y una intensa destrucción de capital físico (en especial en el ámbito de los segmentos empresarios de menores dimensiones). Ello, sumado a la redistribución regresiva del ingreso que tuvo lugar, lleva a Basualdo a destacar que la caracterización de “década perdida” minimiza sobremanera las implicancias reales de la profunda desigualdad y la heterogeneidad que reveló en los hechos la evolución de la economía argentina durante la Administración Alfonsín. A mediados de 1988 el modelo de Estado Hood-Robin que había venido funcionando desde la dictadura empezó a encontrar limitaciones porque se estaba quedando sin su principal “combustible” a raíz de la fenomenal caída de los ingresos populares derivada de la inflación, la vigencia de una estructura impositiva regresiva y la dinámica del mercado laboral (aumento del desempleo y el subempleo, creciente fragmentación de la clase trabajadora, etc.). Es en ese marco que el gobierno argentino incurre en un default en el pago de su deuda externa y decide mantener los subsidios al capital concentrado local. Ante esta nueva “postergación”, los acreedores externos impulsan a comienzos de 1989 la “corrida” cambiaria que derivará en un estallido hiperinflacionario que marcará el fin de la gestión gubernamental del radicalismo y una nueva “vuelta de tuerca” en el predominio del capital sobre el trabajo en la Argentina. Como enfatiza Basualdo, el desmadre de los precios fue expresión de una fenomenal puja distributiva, pero no entre el capital y el trabajo (como había acontecido durante buena parte de la sustitución de importaciones), sino entre los distintos integrantes del bloque dominante. En cuanto a esta problemática, otra de las a nuestro juicio importantes contribuciones de Estudios de historia económica argentina es el planteo de que el escenario hiperinflacionario de fines de los ochenta y principios de los noventa relajó sobremanera los contrapesos sociales existentes para avanzar en la instrumentación de un conjunto de políticas por las que desde hacía un tiempo venían presionando los acreedores externos y sus representantes institucionales, y también algunos grupos económicos locales, que ante el ostensible agotamiento del modelo de Estado Hood-Robin procuraban acceder a nuevos nichos de ganancias extraordinarias: la privatización de empresas estatales, la desregulación de una amplia gama de mercados (incluyendo al laboral), y la apertura de la economía a los flujos internacionales de bienes y capitales. Ahora bien, como destaca Basualdo, el disciplinamiento social que trajo aparejada la crisis hiperinflacionaria se articuló con un peculiar dispositivo ideológico que, vale señalarlo, fue “comprado” por una parte importante de la sociedad argentina. Hacia fines de los ochenta los sectores dominantes en su conjunto coincidieron en el diagnóstico y lograron difundir (y el sistema político y el establishment académico convalidar) la idea que atribuye la responsabilidad de la crisis al Estado de Bienestar que con sus variantes habría estado vigente desde 1945, ocultando las profundas transformaciones que le habían dado un nuevo contenido de clase a partir de la última dictadura militar. En estas condiciones, percibir la crisis como el fin del Estado populista supuso una clara (y sumamente eficaz) maniobra ideológica destinada a legitimar la reestructuración que impulsaron las fracciones sociales dominantes y sus intelectuales orgánicos en la década de los noventa. En otras palabras, el tipo de lectura que se logró imponer sobre las causas de la crisis es lo que determinó las formas en que se buscó salir de la misma. Así, si el Estado era el responsable prácticamente exclusivo de todos los problemas que aquejaban a la Argentina a fines de los ochenta (inflación elevada, déficit fiscal, alto endeudamiento externo, deficiente prestación de servicios y provisión de bienes, etc.), era lógico que su resolución pasara por la “reforma del Estado” con eje en las privatizaciones, la desregulación económica, y la liberalización comercial y financiera. Es en este contexto que se inició una de las etapas más deletéreas de la historia nacional.” (Fuente IADE)
Insisto, con este ayuda memoria no pretendo desmerecer a una de las importantes figuras de la política nacional que renovó un radicalismo balbinista conservador, que bregó por alcanzar mayores cotas de independencia en política internacional y llegó a enfrentar en plena Sociedad Rural la rechifla de tan democráticos productores rurales. Los mismos que hoy apoya la UCR, tan desmemoriada ella…
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